Hígado graso aumenta 69 % el riesgo de infarto y otras enfermedades del corazón

Un estudio del Instituto Cardiovascular Mass General Brigham encontró que las personas con hígado graso tienen 69 por ciento más probabilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares. Esta condición, que usualmente no presenta síntomas hasta fases avanzadas, genera acumulación de placa en las arterias coronarias. Los investigadores advierten que detectarla a tiempo mediante tomografías cardíacas podría prevenir infartos futuros.
Una investigación realizada por el Instituto Cardiovascular Mass General Brigham reveló una conexión importante entre el hígado graso y el riesgo de problemas del corazón. Las personas que padecen esta condición, conocida médicamente como esteatosis hepática, tienen 69 por ciento más de probabilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares que quienes no la presentan.
El hígado graso es uno de esos padecimientos silenciosos. Rara vez muestra síntomas en sus etapas iniciales, lo que lo hace particularmente peligroso. Solo cuando la enfermedad está avanzada comienzan a aparecer las primeras manifestaciones. Pero sus consecuencias van mucho más allá del órgano afectado, extendiéndose hacia el sistema cardiovascular.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores analizaron información de 3.637 pacientes que presentaban dolor torácico. Utilizaron tomografías computarizadas para medir la cantidad y composición de la placa acumulada en las arterias coronarias. Descubrieron que el 25 por ciento de estos pacientes tenía hígado graso. En estos casos, encontraron 24 por ciento más de placa coronaria no calcificada, que es la más peligrosa porque es más blanda, tiende a romperse y puede provocar coágulos que deriven en infartos.
Durante el seguimiento de 25 meses, el 4,1 por ciento de las personas con hígado graso sufrió un evento cardiovascular grave, en comparación con el 2,5 por ciento de quienes no padecían la enfermedad. Lo más significativo es que esta relación se mantuvo incluso después de descartar otros factores de riesgo conocidos como obesidad, diabetes e hipertensión.
El doctor Jan Brendel, autor principal del estudio, explicó: "La enfermedad del hígado graso no es solo una afección hepática, sino también un importante indicador de riesgo de enfermedad cardíaca". El investigador también señaló que la esteatosis se puede detectar mediante tomografías cardíacas de rutina, lo que permitiría identificar a tiempo a las personas en riesgo.
Los expertos plantean que tratar la placa coronaria de manera agresiva podría reducir significativamente el riesgo cardiovascular en estos pacientes. También sugieren que futuras investigaciones examinen si medicamentos como las estatinas de alta intensidad o los agonistas del receptor GLP-1, fármacos que han ganado importancia en el tratamiento de la obesidad y la diabetes, podrían disminuir el riesgo cardiovascular en quienes tienen hígado graso.
Fuente original: El Tiempo - Salud