Herencias con menores: cuándo los bienes quedan congelados más de una década

En Colombia, cuando hay menores de edad entre los herederos, los bienes pueden estar bajo restricciones legales durante años. La ley permite que padres, tutores o curadores administren la herencia, pero cualquier venta o disposición requiere autorización judicial. Las limitaciones pueden extenderse más allá de los 10 años si hay discapacidad reconocida, conflictos entre herederos o deudas pendientes del fallecido por resolver.
Cuando una persona hereda dinero o bienes siendo menor de edad, esa riqueza no es completamente suya de inmediato. La ley colombiana congela esos activos bajo restricciones que pueden durar una década o más, como medida de protección patrimonial. El Código Civil establece reglas claras: los menores no pueden aceptar ni rechazar una herencia por cuenta propia, ni pueden vender propiedades o comprometer bienes sin que un juez lo autorice previamente.
El mecanismo funciona así: si un niño de 8 años recibe una herencia, sus padres, tutores o curadores pueden administrar esos bienes, pero solo para cubrir educación, salud o manutención del menor. Los arriendos o rendimientos derivados de esos activos sí pueden utilizarse bajo supervisión legal. Sin embargo, cualquier decisión sobre vender una casa, hipotecar terrenos o disponer de dinero en sumas significativas requiere autorización judicial con conocimiento de causa. Esta protección busca evitar que representantes legales malintencionados dilapiden el patrimonio heredado mientras el joven no está en condiciones de defender sus intereses.
El plazo típico de restricción llega hasta la mayoría de edad, lo que significa aproximadamente diez años en el caso del ejemplo anterior. Pero existen situaciones donde esa barrera se mantiene vigente mucho más tiempo. Si el heredero tiene una discapacidad reconocida legalmente, los bienes permanecen bajo limitaciones indefinidamente. También ocurre cuando los procesos sucesorios se enredan en conflictos entre herederos o cuando existen deudas pendientes del fallecido que deben resolverse. En esos escenarios, la administración sigue bajo supervisión judicial hasta que se despejen todas las disputas.
La normativa es rigurosa con los responsables de administrar la herencia. El Código Civil establece que deben responder por culpa leve en la conservación de los bienes, es decir, cualquier negligencia puede generar responsabilidad legal. Por eso, aunque sean los representantes legales quienes tengan el control, los bienes están constantemente bajo vigilancia del sistema judicial para garantizar que cuando el heredero alcance la mayoría de edad, reciba intacto lo que le corresponde. Este blindaje legal tiene un costo: la tramitología y los trámites judiciales pueden alargar significativamente los procesos de sucesión en Colombia.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales

