Henríquez asume liderazgo en Fedequinas con apuesta por modernizar el sector equino

Juan Fernando Henríquez tomó la Presidencia de la Junta Directiva de Fedequinas enfocado en fortalecer lazos entre asociaciones, criadores y empresarios del gremio equino. Su gestión prioriza la promoción internacional del Caballo Criollo Colombiano y la atracción de nuevas generaciones al sector. Entre sus desafíos están mejorar estándares de bienestar animal y consolidar el crecimiento regional de la industria.
El nuevo presidente de Fedequinas llega con una hoja de ruta clara: convertir el sector equino en un espacio más cohesionado, moderno y competitivo. Juan Fernando Henríquez Velásquez asumió la dirección de la junta directiva con la convicción de que el fortalecimiento del gremio pasa por estrechar vínculos con las asociaciones afiliadas, los criadores, expositores y empresarios que mueven la industria en el país.
La prioridad inmediata es descentralizar la gestión. Henríquez plantea "fortalecer la gestión en las regiones en mayor articulación con las asociaciones y con los criadores, expositores, montadores, empresarios y actores que hacen parte del gremio". Eso significa que Fedequinas busca dejar de ser solo una cúpula en Bogotá para convertirse en una red operativa que responda a los desafíos locales. El diagnóstico es que las asociaciones agremiadas son estructurales para el crecimiento del sector, especialmente en la generación de empleo y desarrollo regional alrededor de la industria equina.
En materia comercial, el Caballo Criollo Colombiano sigue siendo la carta fuerte. Se trata de un patrimonio genético y cultural que Henríquez considera subutilizado en mercados internacionales. La estrategia es ambiciosa: expandir presencia mediante ferias, competencias internacionales y alianzas estratégicas, además de aprovechar plataformas digitales para conectar con nuevas audiencias fuera de Colombia. El ejecutivo ve potencial creciente en mercados donde aún existe demanda por estos ejemplares.
Uno de los puntos que revela la madurez del sector es cómo Henríquez aborda el bienestar animal. Reconoce explícitamente que "debemos seguir fortaleciendo los estándares de bienestar animal y garantizar prácticas cada vez más técnicas, éticas y transparentes". No es un detalle menor en un gremio que enfrenta presiones regulatorias y de opinión pública crecientes en torno a cómo se trata a los animales.
El reto de fondo que enfrenta Henríquez es generacional. Debe convencer a niños, jóvenes y familias de que el mundo equino sigue siendo relevante en la era digital. Propone impulsar "programas de formación, liderazgo, espacios académicos y actividades" que abran puertas a nuevos protagonistas. En sus palabras: "conservar la tradición, pero también modernizar la manera que conectamos con las nuevas generaciones, haciéndoles sentir que este sector tiene un enorme valor cultural y empresarial".
Lo que Henríquez promete, en síntesis, es transformar un gremio tradicional en un sector dinámico. Ya no se trata solo de seguir haciendo lo que siempre se hizo, sino de encontrar la manera de que instituciones centenarias y procesos arraigados convivan con innovación. Ese equilibrio será el verdadero test de su gestión.
Fuente original: Agronegocios - Finca
