Harvard revela los secretos que nadie te enseña para triunfar en el trabajo
Un asesor profesional de Harvard publicó un libro sobre las "reglas tácitas" del éxito laboral, esas normas no escritas que los buenos empleados conocen pero que casi nadie enseña. Según Gorick Ng, no se trata solo de trabajar duro, sino de entender cuándo seguir órdenes, cuándo negociar y cómo leer la dinámica del lugar. El problema es que estas reglas se transmiten de padres a hijos y de mentor a aprendiz, creando una ventaja injusta para algunos.
Hay algo que nadie te dice cuando entras a trabajar en una empresa. No está en el manual, ni en la inducción, ni en la capacitación del primer día. Son las "reglas tácitas" del éxito profesional, esas formas de comportarse y actuar que los gerentes esperan pero nunca explican claramente.
Gorick Ng, asesor profesional de la Universidad de Harvard, decidió sacar a la luz estos secretos que los mejores empleados practican sin darse cuenta. Publicó un libro titulado 'Las reglas tácitas: secretos para empezar bien su carrera', donde cuestiona una creencia muy común: que para salir adelante basta con trabajar duro. "Muchas personas creen eso y están equivocadas", sugiere su trabajo.
Según Ng, entre esas reglas ocultas están saber cuándo seguir una tarea, cuándo ceder o rechazarla y, lo más importante, poder explicar las razones de cada decisión. También está comprender cuál es el objetivo final de lo que haces y trabajar hacia atrás desde allí, buscar patrones en cómo funciona tu empresa, y entender las jerarquías, dinámicas y expectativas que nadie menciona pero todos respetan. En sus palabras, su objetivo es "desvelar los secretos de las personas de alto rendimiento que tardan años en descubrir por sí solas".
La historia personal de Ng ilustra bien por qué escribió este libro. Hijo de madre soltera y primer universitario de su familia, estudió en Harvard y trabajó en empresas como Boston Consulting Group y Credit Suisse. Llegó a donde está porque aprendió esas "ciertas maneras de hacer las cosas que los gerentes esperan pero no explican, y que los mejores empleados hacen pero no se dan cuenta".
El problema, y aquí está lo injusto del asunto, es que estas reglas no se enseñan en la escuela ni en la universidad. Se transmiten de padres a hijos, de mentor a aprendiz, creando lo que Ng describe como "un campo de juego desigual entre los de adentro y los de afuera". Quienes crecen en ambientes donde alguien ya conoce estas reglas tienen una ventaja que otros deben descubrir por ensayo y error, perdiendo años valiosos en el camino.
Fuente original: La República - Emprendimiento