Hamás disuelve su gobierno en Gaza y abre paso a administración civil

Hamás anunció la disolución de su órgano de gobierno en Gaza después de casi 20 años en el poder, permitiendo que un comité tecnocrático gestione el territorio. La medida forma parte del plan estadounidense negociado tras el alto el fuego de octubre entre Hamás e Israel. Sin embargo, las negociaciones por una segunda fase del acuerdo siguen estancadas, principalmente por desacuerdos sobre el desarme de Hamás y la gobernanza futura del enclave.
El movimiento palestino Hamás anunció este lunes 6 de julio que disolvería el órgano que ha administrado la Franja de Gaza durante casi dos décadas. Se trata de un cambio político considerable para el grupo islamista, que ha ejercido el poder desde 2007 cuando desplazó a su rival Fatah del control territorial.
La decisión abre camino para que un comité tecnocrático palestino, el Comité Nacional para la Administración de Gaza, asuma formalmente las responsabilidades administrativas del enclave. Un funcionario de Hamás declaró a la AFP que "el movimiento ha decidido disolver el comité de gobierno de Gaza y nombrar a una figura de reconocimiento nacional para supervisar su labor hasta que el Comité Nacional para la Administración de Gaza asuma formalmente sus responsabilidades". El grupo ya había comunicado la medida a otras facciones palestinas en reuniones realizadas en El Cairo, donde fue recibida como un paso positivo.
Este comité, encabezado por el funcionario palestino Ali Shaath, fue establecido por una junta de paz creada durante las negociaciones del alto el fuego que el presidente estadounidense Donald Trump promovió en octubre pasado. No obstante, sus miembros han permanecido fuera de Gaza durante meses, aparentemente por objeciones de Israel a su entrada en el territorio.
Aunque Hamás ha manifestado disposición de retirarse del gobierno desde el inicio del alto el fuego en octubre, quedan nudos críticos sin resolver. Las negociaciones para avanzar hacia una segunda fase del acuerdo, que debería incluir el desarme de Hamás y la retirada gradual de tropas israelíes, llevan meses estancadas. Hamás condiciona la entrega de su arsenal a que primero se establezca una administración palestina civil, mientras que Israel ha ampliado su presencia militar en Gaza, controlando actualmente casi el 70% del territorio.
La gobernanza de Gaza después de la escalada de conflicto se mantiene como uno de los principales puntos de tensión. Israel rechaza un eventual retorno de Hamás al poder, pero también se opone a que la Autoridad Palestina, basada en Ramala, asuma el control directo en este momento. Estos desacuerdos continúan siendo obstáculos centrales para implementar la segunda fase del alto el fuego.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



