Macron viajará a Siria en gesto diplomático mientras el país enfrenta amenazas de seguridad

Emmanuel Macron será el primer mandatario occidental en visitar Siria desde la caída de Bashar al Assad, llevando inversores franceses en un viaje que refuerza el acercamiento diplomático con el nuevo gobierno. Donald Trump también se reunirá con el presidente Ahmad al Sharaa en la cumbre de la OTAN, aunque sus propuestas sobre el rol de Siria contra Hezbolá generan tensiones. Mientras avanza la transición política con la formación del nuevo Parlamento, el país continúa enfrentando amenazas de seguridad con ataques del Estado Islámico y otros grupos insurgentes.
Francia da un nuevo paso en su acercamiento a Siria con una próxima visita del presidente Emmanuel Macron, que se convertirá en el primer mandatario occidental en llegar al país tras el derrocamiento de Bashar al Assad a finales de 2024. Aunque la Presidencia francesa aún no ha confirmado oficialmente la fecha del viaje, la agencia estatal siria SANA anunció que Macron viajará acompañado por inversores y representantes de empresas francesas. Este gesto diplomático se produce meses después de que el mandatario galo recibiera en París al presidente sirio Ahmed al Sharaa, cuando expresó su intención de impulsar ante la Unión Europea y Estados Unidos el levantamiento de las sanciones internacionales contra Siria.
El viaje de Macron forma parte de una estrategia más amplia de Occidente para acercarse a las nuevas autoridades de Damasco, que buscan estabilizar un país devastado por más de catorce años de conflicto. La guerra dejó aproximadamente medio millón de muertos, desplazó a millones de personas y destruyó gran parte de la infraestructura siria. Para reconstruir ciudades, recuperar servicios básicos y enfrentar la pobreza que afecta a millones de habitantes, el país requiere cientos de miles de millones de dólares en inversión internacional.
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump también buscará fortalecer relaciones con Siria. La Casa Blanca confirmó que Trump se reunirá con Ahmed al Sharaa durante la cumbre de la OTAN en Turquía, aunque sin precisar los objetivos específicos del encuentro. Las conversaciones revisten importancia porque Trump ha planteado públicamente que Siria debería involucrarse en la lucha contra Hezbolá, pero Al Sharaa ha rechazado claramente esa propuesta, asegurando que su administración no tiene interés en abrir un frente de confrontación con la organización.
La seguridad interna sigue siendo uno de los principales desafíos para el nuevo gobierno. A mediados de julio, un atentado con bomba en una cafetería del centro de Damasco dejó nueve muertos y veinte heridos. El artefacto explosivo, de aproximadamente un kilogramo, causó graves daños cerca del Palacio de Justicia. Aunque ningún grupo reivindicó el ataque, fuentes de seguridad sirias señalaron que el Estado Islámico ha aprovechado el vacío de poder para reactivar células durmientes y reclutar combatientes. Este atentado se suma a otros incidentes registrados desde que al Sharaa asumió el poder, como una explosión frente al Ministerio de Defensa en mayo que mató a un soldado.
Más allá de las amenazas del Estado Islámico, Siria enfrenta otros focos de tensión. Durante 2025 se registraron enfrentamientos entre fuerzas gubernamentales e insurgentes alauitas, así como combates con milicianos drusos. A pesar de estos desafíos, las autoridades avanzan en la reorganización institucional del país. El 1 de julio, el gobierno completó la Asamblea Popular de transición con 210 diputados, donde 23 son personalidades públicas, 47 especialistas y 15 mujeres. Sin embargo, el proceso legislativo recibió críticas de organizaciones de derechos humanos y minorías étnicas, pues solo unos 6.000 miembros de colegios electorales seleccionaron candidatos previamente aprobados, sin participación competitiva de partidos políticos.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



