Gerente de Nubank exige reglas claras para el sistema de pagos Bre-B tras caída de Bancolombia

La caída de Bancolombia durante dos días puso en jaque el sistema Bre-B, la plataforma de transferencias inmediatas del país. La directora de Nubank calificó la situación como inaceptable y pidió que todas las entidades cumplan normas estrictas con consecuencias reales. El debate que abrió su crítica expone una debilidad: si un banco se cae, puede tumbar todo el sistema de pagos digitales del país.
La caída de Bancolombia durante dos días a partir del 22 de febrero dejó en evidencia una fragilidad incómoda del sistema financiero colombiano: cuando una entidad grande se desmorona, puede arrastrar consigo a todo el ecosistema de pagos digitales. Y eso tiene nombre y apellido entre los expertos: es exactamente lo que no debería pasar en un sistema moderno.
Marcela Torres, gerente de Nu Colombia, se atrevió a decir lo que muchos pensaban. "Es inaceptable que una entidad se caiga por días, y por extensión tumbe el sistema", afirmó a través de LinkedIn. Torres vivió en carne propia el inconveniente: intentó hacer transferencias y pagos durante el apagón digital, como miles de colombianos más que quedaron sin poder acceder a sus cuentas. Lo importante aquí es entender qué significa esto para su bolsillo. Si usted necesitaba pagar servicios, hacer un giro urgente o cubrir una deuda y el sistema caía, simplemente no podía hacerlo. Punto.
El problema es más profundo que un simple inconveniente. Bre-B es la plataforma de transferencias inmediatas que Banco de la República construyó para modernizar cómo nos movemos el dinero en el país. Es la infraestructura sobre la que descansa el futuro de los pagos digitales colombianos. Cuando Bancolombia se cayó, afectó todo lo conectado a ese sistema, lo que dejó expuesto que no hay suficientes protecciones. Torres reconoció el trabajo del Banco de la República en esta construcción, pero fue directo al punto: "Necesitamos tener acuerdos de niveles de servicio homogéneos para todos los rieles. Y si se incumplen, que haya consecuencias. Así se protege al consumidor y se refuerza la confianza en Bre-B. Urgente".
En palabras simples: todas las entidades participantes deben prometer una disponibilidad mínima garantizada, y si la rompen, debe haber castigos. Hoy no existe eso. Cada banco opera con sus propias reglas, y cuando una se desmorona, nadie tiene poder para frenar el daño en cascada. Es como si en una autopista cada carro decidiera sus propias reglas de tránsito.
Bancolombia reconoció que la falla vino de un problema técnico en un proveedor externo durante un mantenimiento programado. El banco aclaró que no fue un robo de datos ni un ataque cibernético. "Tu dinero está seguro. Tu información está protegida. No se trata de un incidente de seguridad", dijeron. Pero eso no consuela a quien no pudo pagar sus cuentas. El banco aceptó que incumplió su promesa con personas y empresas, así que ofreció compensaciones automáticas bajo el lema "La confianza se devuelve". Dicho de otra forma: reconocieron el daño y buscan repararlo en dinero.
Lo que quedó claro es que el sistema financiero digital colombiano, por más moderno que pretenda ser, necesita reglas del juego más claras y castigos reales cuando alguien se equivoca. Porque cuando Bancolombia cae, no solo cae Bancolombia. Cae también el usuario que no puede pagar, la empresa que pierde ingresos, y la confianza de todos los que pensaban que el sistema era sólido. Sin acuerdos que garanticen tiempos de respuesta y disponibilidad mínima, con consecuencias por incumplimiento, seguiremos jugando a la ruleta con nuestro dinero.
Fuente original: El Colombiano - Negocios