Gadi Eisenkot, el general que desafía a Netanyahu en las elecciones israelíes

El exjefe del Estado Mayor israelí Gadi Eisenkot se lanza como rival serio de Benjamin Netanyahu en las elecciones del 27 de octubre. Eisenkot, quien renunció al gabinete de guerra acusando a Netanyahu de falta de estrategia en Gaza, representa una alternativa centrista que apela a israelíes cansados de la guerra. Sin embargo, el fragmentado sistema político israelí hace difícil que logre formar una coalición lo suficientemente amplia para desalojar al actual primer ministro del poder.
En Israel crece una nueva amenaza para Benjamin Netanyahu. Se llama Gadi Eisenkot, un general de 66 años que acaba de lanzar su candidatura presidencial a través de su partido centrista "Yashar!" (que significa "recto" u "honesto" en hebreo). El anuncio oficial ocurrió el 30 de junio cerca de Hod Hasharon, en el distrito central del país. Lo particular de este rival es que no es un político de carrera sino un militar de cuatro décadas que renunció dramáticamente al gabinete de guerra de Netanyahu en 2024, acusándolo de carecer de una estrategia clara en Gaza mientras Israel continúa su ofensiva contra Hamás.
Eisenkot representa casi lo opuesto a Netanyahu en varios aspectos. Mientras el primer ministro es un miembro de la élite política formado en Estados Unidos y actualmente juzgado por corrupción, Eisenkot proviene de una familia trabajadora de inmigrantes marroquíes. No hace alarde de su relación con Donald Trump ni busca polarizar al electorado. Algo que toca profundamente a los israelíes: su hijo de 25 años, Gal Meir Eisenkot, murió combatiendo en Gaza, al igual que dos sobrinos suyos. En contraste, el hijo de Netanyahu vive parcialmente en Florida. Esta tragedia personal le ha dado una credibilidad particular entre los ciudadanos cansados de la guerra, quienes lo ven como alguien que "ha pagado el precio máximo" y no enviará soldados innecesariamente al combate.
Su plataforma incluye el compromiso de fortalecer la seguridad nacional mediante cooperación regional, aunque apoya asentamientos judíos que considere alineados con los intereses de Israel en Cisjordania. También propone su lema "Servicio para Todos", refiriéndose a la imposición del servicio militar obligatorio a las comunidades ultraortodoxas. Según Gideon Rahat, investigador del Instituto Israelí para la Democracia, Eisenkot "parece un favorito porque es todo lo que Netanyahu no es. No polariza, no es un populista como Netanyahu, e intentará unificar al país".
Pero hay un detalle que complica el panorama. Aunque Eisenkot acusa a Netanyahu de fracaso estratégico tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, ha respaldado las operaciones militares israelíes en Gaza, Líbano e Irán. Más aún, se le atribuye la formulación de la "Doctrina Dahiyeh", un concepto militar que contempla respuestas desproporcionadas contra zonas civiles que Eisenkot consideraba bases militares. En una entrevista de 2008, afirmó: "Ejerceremos un poder desproporcionado contra cada aldea desde la que se dispare contra Israel, y causaremos un daño y una destrucción inmensos".
El camino para desplazar a Netanyahu, sin embargo, es sinuoso. Israel tiene un sistema multipartidista fragmentado donde es raro que un primer ministro complete su mandato de cuatro años. Incluso si Eisenkot obtiene más escaños que Netanyahu, necesitará forjar alianzas con otros partidos para constituir una mayoría parlamentaria. Un desafío adicional: ha declarado que no cederá en su propuesta de servicio militar obligatorio para los ultraortodoxos, un sector que ejerce considerable poder político. También enfrenta la posibilidad de que Netanyahu y sus aliados de extrema derecha ataquen cualquier alianza que forme con partidos liderados por árabes, una estrategia que ya utilizan actualmente. En un sistema tan complejo, incluso los rivales más fuertes encuentran barreras casi insuperables para llegar a la cúspide del poder.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



