Fugitivo de Kosovo fue capturado en Bogotá tras reuniones sobre inversión en minería de oro

Arian Lluka, uno de los criminales más buscados de Kosovo, fue detenido en el aeropuerto El Dorado cuando intentaba salir del país. El hombre se había fugado de una cárcel en 2019 y durante sus diez días en Colombia visitó Barranquilla, Cúcuta y Medellín, donde se presentó como inversionista en minería de oro. Interpol lo rastreaba desde hace años tras su fuga aprovechando un permiso judicial.
Uno de los criminales más buscados de Kosovo fue capturado en Colombia después de una década en fuga. Arian Lluka fue detenido el 10 de mayo en el aeropuerto El Dorado de Bogotá cuando intentaba abordar un vuelo con destino a Belgrado, Serbia, según confirmó el coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria. Lo llamativo del caso es que durante los diez días que permaneció en territorio colombiano, el fugitivo no solo se escondió, sino que también sostuvo reuniones de negocios presentándose como inversionista en minería de oro.
El kosovar tiene una historial criminal pesado. Fue condenado a ocho años de cárcel por un ataque con granada a un establecimiento comercial y por el homicidio de Fidan Shabi, crímenes perpetrados en 2012 cuando aún era menor de edad. En 2019 logró escapar de prisión aprovechando un permiso judicial que le habían concedido para visitar a su familia, faltándole poco para completar su condena.
Tras su fuga, Interpol rastreó sus movimientos por Filipinas, China, Turquía, Suiza y Chile, entre otros lugares. Lluka viajaba usando una identidad falsa a nombre de un ciudadano serbio. Llegó a Colombia el 30 de abril proveniente de Chile, pero durante su breve estadía visitó Barranquilla, Cúcuta y Medellín. Mientras en algunos círculos se presentaba como turista, la Dijín (Dirección de Investigación Criminal) logró establecer que sostenía reuniones con diferentes personajes en las que se mostraba como un supuesto inversionista en explotación de oro. Los detalles sobre con quiénes se reunió no han sido divulgados porque la investigación está en curso.
Su captura fue posible después de que Interpol incluyera su identidad falsa en la Circular Roja el 6 de mayo, apenas cuatro días antes de su detención. Lluka fue trasladado a la cárcel La Picota a la espera de su deportación a Kosovo, donde deberá completar la condena pendiente por homicidio agravado y provocación de peligro general, más los cargos por su fuga.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, valoró la captura destacando que "el retenido es considerado un objetivo de alto valor para la región de los Balcanes y para la misión de paz de Naciones Unidas en Kosovo, lo que evidencia la importancia de esta acción en la cooperación internacional contra el crimen transnacional".
Lo que queda sin resolver es hasta dónde llegaron sus intenciones de invertir en minería de oro en Colombia. Las autoridades aún están evaluando si sus contactos durante esos diez días avanzaron hacia negocios concretos o si solo fueron conversaciones preliminares.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

