Francia apuesta por subsidios para frenar su crisis de natalidad, pero la fórmula no convence a expertos

Un informe parlamentario francés propone aumentar beneficios económicos a familias para estimular la natalidad, con medidas como una asignación mensual de 250 euros por hijo. Francia enfrenta su tasa de nacimientos más baja desde 1945, con un descenso del 24 por ciento en los últimos quince años. Aunque el deseo de tener hijos sigue siendo alto en la sociedad francesa, factores económicos y profesionales complican su realización.
Francia vuelve a mirar hacia su crisis demográfica. Un informe parlamentario del diputado Jérémie Patrier-Leitus propone nada menos que una "revolución en la política familiar" para animar a los ciudadanos a tener hijos en un país donde la natalidad no deja de caer. Lo curioso es que las familias francesas aún desean formar hijos, pero tropiezan con obstáculos económicos y profesionales que hacen cada vez más difícil materializar ese deseo.
Las cifras son alarmantes. En 2025 nacieron 644.000 bebés en Francia, un 2,3 por ciento menos que el año anterior y casi un 24 por ciento menos que en 2010. Es el registro más bajo desde que terminó la Segunda Guerra Mundial. Dos años después de que Emmanuel Macron pidiera un "rearme demográfico", la brújula demográfica sigue apuntando hacia abajo. Por eso el parlamento francés planteó crear una "asignación familiar única" de 250 euros mensuales por cada hijo hasta que cumplan veinte años, sin importar los ingresos de los padres. Esta medida fusionaría alrededor de diez programas de ayuda existentes y tendría un costo adicional de entre 5.000 y 10.000 millones de euros.
Pero las propuestas van más allá de dinero en efectivo. El informe sugiere primas de nacimiento exentas de impuestos, acceso a créditos hipotecarios sin intereses tras el primer hijo y un permiso parental unificado de doce meses pagado proporcionalmente al salario. También plantea extender licencias para que abuelos cuiden ocasionalmente a sus nietos y que padres y abuelos tengan tiempo libre para participar en la educación escolar.
Lo problemático es que estrategias similares ya se han intentado en otros lugares sin resultados espectaculares. Las medidas buscan resolver lo que es fundamentalmente un problema estructural: el costo de criar hijos en sociedades modernas ha superado la capacidad económica de muchas familias. Francia apuesta a que dinero es la solución, pero la historia de otras naciones sugiere que el problema es más complejo.
Fuente original: France 24 - Europa



