Expertos advierten: el verdadero riesgo de pandemia viene de virus respiratorios, no del ébola

Mientras el mundo mantiene alertas por ébola y hantavirus, especialistas colombianas advierten que el mayor peligro sigue siendo la aparición de un nuevo virus respiratorio altamente transmisible. También preocupa la disminución de coberturas de vacunación a nivel mundial y la expansión del dengue. La prevención y la vigilancia epidemiológica son clave para enfrentar futuras emergencias sanitarias.
La alerta internacional de la Organización Mundial de la Salud por el brote de ébola en República Democrática del Congo reavivó el debate global sobre el riesgo de nuevas pandemias, apenas años después de la crisis del covid-19. A esto se suma el reciente reporte de casos de hantavirus vinculados a un crucero y el aumento sostenido del dengue en diferentes regiones, situaciones que han puesto sobre la mesa la necesidad urgente de fortalecer la capacidad de respuesta ante futuras emergencias de salud.
Para Catalina Herrera, infectóloga de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Sabana, el riesgo de nuevas pandemias es real y probablemente seguirá siendo parte del escenario que enfrente la humanidad en los próximos años. "Siempre va a estar latente el riesgo de que tengamos una nueva pandemia", señaló la especialista, recordando que ya en el siglo XX ocurrió la pandemia de gripe española y que más recientemente el mundo sufrió por el SARS-CoV-2. Según Herrera, aunque existen alertas vigentes por virus como el ébola o el hantavirus, los patógenos con mayor potencial de generar una pandemia son los respiratorios. "Son los virus respiratorios los que tienen una gran capacidad de contagio y transmisión, favorecida por estar en lugares hacinados, el no uso de tapabocas, los viajes y las malas condiciones de higiene", explicó.
La infectóloga también llamó la atención sobre un fenómeno preocupante: la disminución global de las tasas de vacunación contra enfermedades prevenibles. "Podríamos tener surgimiento de brotes, epidemias y pandemias porque desafortunadamente a nivel mundial también está disminuyendo la tasa de vacunación frente a infecciones para las cuales existen vacunas disponibles, como el sarampión", indicó. Herrera señaló que recientemente se han reportado casos de sarampión en México, una señal de alerta sobre los riesgos de perder la inmunidad de rebaño cuando bajan las coberturas de vacunación.
Por su parte, Zulma Cucunubá, directora del Instituto Público de la Universidad Javeriana, matizó el panorama al aclarar que aunque el riesgo de nuevas pandemias existe, no todos los virus que generan más alarma en los medios son los que realmente tienen mayor potencial de expansión global. Explicó que el ébola, a pesar de causar brotes graves y altamente letales, tiene limitaciones importantes para propagarse a escala mundial. "Su transmisión requiere contacto estrecho con fluidos corporales, lo que limita su expansión sostenida", señaló Cucunubá. Respecto al hantavirus, aclaró que también es una zoonosis, es decir un virus que saltó de animales a humanos, y que solo el virus Hantavirus Andes ha mostrado capacidad limitada de transmisión entre personas.
Sobre el dengue, Cucunubá expresó creciente preocupación por la expansión del mosquito transmisor, un fenómeno directamente vinculado al cambio climático y la urbanización acelerada en las ciudades. Sin embargo, aclaró que esta enfermedad no tiene el mismo comportamiento pandémico que podría tener un virus respiratorio altamente contagioso.
Ambas especialistas coincidieron en que el verdadero riesgo sigue siendo la eventual aparición de un nuevo patógeno respiratorio que se propague rápidamente entre personas. Fenómenos como la deforestación, la transformación de ecosistemas, la movilidad global y la expansión urbana son factores que aumentan las probabilidades de que emerjan nuevas enfermedades infecciosas. Por eso, la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva: mantener altas coberturas de vacunación, mejorar las condiciones de salubridad, promover el lavado de manos y aplicar aislamiento respiratorio cuando sea necesario.
Cucunubá concluyó que los brotes epidémicos ya no deben verse como eventos excepcionales, sino como parte del contexto sanitario global actual. "Los brotes epidémicos están volviéndose parte del contexto sanitario global que nos obliga a pensar en preparación, acción rápida transnacional, colaboración de alto nivel y fortalecimiento en territorio", finalizó.
Fuente original: El Tiempo - Salud