Exdirectora del Banco advierte: el gasto descontrolado nos lleva hacia un ajuste inevitable
Carolina Soto, excodirectora del Banco de la República, alertó durante un congreso de fondos que el gasto público está financiando un consumo que crece más rápido que la economía del país, creando un problema cada vez más grave. También criticó la ausencia del ministro de Hacienda en la última reunión de tasas del Banco, diciendo que debe cumplir con su responsabilidad. Expertos advierten que Colombia enfrenta una realidad ineludible: hacer un ajuste fiscal voluntario ahora o enfrentar uno forzado más adelante.
Durante el 19° congreso de Asonfondos, Carolina Soto, excodirectora del Banco de la República, encendió las alarmas sobre la salud fiscal del país con un mensaje que va más allá de los números: el Estado está gastar dinero que no tiene, y eso termina pagándolo todos.
Soto explicó un problema que afecta directamente el bolsillo de los colombianos. El gobierno está usando el gasto público como un acelerador del consumo, pero esto funciona como subirse a una montaña rusa. El consumo está creciendo más rápido que lo que produce el país, es decir, más rápido que el PIB. Mientras tanto, el Estado necesita cada vez más recursos para mantener este ritmo, algo que no es sostenible.
El escenario tiene otra arista política. Durante la última reunión donde el Banco de la República decidió aumentar las tasas de interés hasta 11,25%, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, se retiró de la junta por considerar la decisión irresponsable. "Espero que el ministro cumpla con su deber", dijo Soto sobre esta ausencia. El desencuentro entre la Hacienda pública y el Banco central genera tensiones que podrían afectar tanto las decisiones económicas como las fiscales del país.
Alberto Carrasquilla, exministro de Hacienda, añadió más leña al fuego con un diagnóstico contundente. Mientras Colombia proyecta crecer entre 2,5% y 3%, las tasas de interés que el país paga rondan el 8%. Es como si estuvieras pidiendo un préstamo al banco y pagaras intereses muy por encima de lo que tu negocio realmente produce. "Los países que llegan a una situación fiscal como la actual enfrentan una realidad inevitable: o hacen el ajuste o el ajuste se los hacen", aseguró Carrasquilla.
Soto concluyó que el problema trasciende lo meramente fiscal. Tras el cambio político de 2022 y frente a nuevos desafíos, Colombia se encuentra en una encrucijada donde las decisiones que se tomen hoy determinarán si el país toma el control o si las circunstancias lo tomarán a él.
Fuente original: La República - Finanzas