Exatleta olímpico canadiense ofreció millones para asesinar a testigo del FBI en Medellín

Ryan Wedding, un exolímpico canadiense convertido en narcotraficante, habría pagado cinco millones de dólares a sicarios colombianos para matar a Jonathan Acevedo García, su antiguo socio que se convirtió en informante del FBI. Acevedo fue asesinado en enero de 2025 en un restaurante de Medellín. Wedding, considerado uno de los 10 criminales más buscados por el FBI con recompensa de 15 millones de dólares, se entregó a las autoridades en México hace poco.
Los documentos desclasificados del FBI revelaron un crimen de proporciones oscuras en Medellín: Ryan Wedding, un exatleta olímpico canadiense que dejó las pistas de esquí para convertirse en uno de los principales narcotraficantes de Norteamérica, habría contratado a sicarios colombianos para silenciar a un testigo incómodo. El precio de esa muerte fue establecido en cinco millones de dólares.
La víctima era Jonathan Acevedo García, un colombo-canadiense que trabajaba para Wedding en labores de logística para el trasiego de cocaína hacia Canadá. Todo cambió en 2024 cuando Acevedo decidió cooperar con el FBI y ofreció testificar contra su jefe y su organización. Esa decisión lo convirtió en un blanco.
Según documentos del FBI a los que accedió la cadena canadiense CBC, Wedding contactó a la llamada Oficina de Envigado, una estructura criminal originaria de Pablo Escobar que para ese entonces estaba bajo control de Diego Fernández Murillo, alias Don Berna. El encargo era claro: eliminar al informante. Los sicarios vigilaron a Acevedo, a su esposa y a otra mujer identificada como "amante" del testigo. Wedding llegó al extremo de intentar hackear el celular de Acevedo mediante software malicioso por el cual pagó 18.500 dólares.
El 31 de enero de 2025, mientras Acevedo almorzaba en el restaurante Mi Arepa ubicado en el Mall El Indio de Medellín, un hombre armado se le acercó y le disparó varias veces. Lo ejecutó a plena luz de la tarde, alrededor de las 2:30 p.m. Los atacantes huyeron en una motocicleta que fue encontrada horas después en el barrio Loreto. La revisión de cámaras de seguridad permitió a las autoridades colombianas y estadounidenses identificar a tres sospechosos como presuntos responsables del crimen.
Wedding no era un delincuente común. El FBI lo consideraba uno de los diez criminales más peligrosos del mundo. La agencia ofrecía 15 millones de dólares por información que condujera a su captura. El exatleta, que participó en los Juegos Olímpicos de Salt Lake City en 2002 compitiendo en snowboard, había transformado su vida radicalmente después de su fracaso en el deporte. Comenzó traficando cannabis en Canadá, escaló hacia la cocaína y terminó asociándose con el Cartel de Sinaloa para dirigir operaciones de trasiego desde Colombia.
"Este individuo y su organización Cartel de Sinaloa inundaron de narcóticos las calles de Norteamérica, mataron a muchos de nuestros jóvenes y corrompieron a muchos de nuestros ciudadanos", declaró Kash Patel, jefe del FBI, en una rueda de prensa. El funcionario lo describió de manera contundente: "Es la versión moderna de El Chapo, es la versión moderna de Pablo Escobar".
En enero de 2026, poco antes de que comenzara el juicio contra su organización, Wedding decidió entregarse a las autoridades estadounidenses en México. Su captura cerró un capítulo de uno de los casos de narcotráfico más emblemáticos que vincula a Canadá, Colombia y Estados Unidos. Pero para Acevedo y su familia, la justicia llegó demasiado tarde.
Fuente original: El Tiempo - Colombia

