Europa tiembla bajo ola de calor histórica: Francia llama reunión de emergencia

Europa enfrenta su primer episodio extremo de calor del verano de 2026, con temperaturas superiores a 40 grados en ciudades como París, Madrid y Burdeos. Francia convocó una reunión de crisis mientras gobiernos en toda Europa activan alertas naranja y roja. Múltiples eventos deportivos y de ocio han sido cancelados o restringidos, y las autoridades despliegan medidas de emergencia para proteger a la población vulnerable.
El verano europeo acaba de comenzar, pero ya está dejando números de pesadilla en los termómetros. Una ola de calor sin precedentes abrasa el continente, con máximas cercanas a los 40 grados centígrados en capitales como París y Madrid, mientras ciudades como Berlín, Roma y Londres no se libran de temperaturas que rondan los 35 grados. En algunas localidades ya se han registrado máximos históricos: Schaffhausen, en el norte de Suiza, alcanzó el viernes 35,7 grados, la temperatura más alta jamás computada allí en junio.
Francia está en el epicentro de la crisis. El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, convocó el sábado una reunión de emergencia después de que la agencia meteorológica nacional advirtiera de temperaturas extremas que se prolongarán durante la semana. El organismo activó alerta naranja en 60 departamentos y contempla elevar a alerta roja algunos territorios. Los pronósticos señalan que el lunes los termómetros superarán los 40 grados en ciudades como Burdeos (43 grados), Limoges (41) y Rennes (41), mientras París podría llegar a 39 grados. El contexto da más peso a esta emergencia: "Unas 200.000 personas han muerto en Europa por causas relacionadas con las olas de calor en los últimos cuatro años", según la Organización Mundial de la Salud. El episodio actual ha sido comparado con el de 2003, cuando murieron 14.800 personas en Francia.
Las autoridades han activado protocolos de emergencia. El alcalde de París, Emmanuel Grégoire, ordenó mantener los parques abiertos 24 horas, amplió el horario de piscinas y autorizó baños en el canal de Saint-Martin. El consistorio también encomendó 1.200 equipos de aire acondicionado para escuelas vulnerables que se distribuirán a partir del lunes. La policía parisina pidió a organizadores de eventos deportivos al aire libre que aplazaran o cancelaran sus actividades, mientras crece la incertidumbre sobre la viabilidad de la tradicional Fiesta de la Música programada para el domingo. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, descartó de momento una anulación generalizada.
España también se encuentra bajo asedio térmico desde el jueves, con una docena de comunidades autónomas en alerta. Se esperan noches tórridas en zonas del centro, sur, valle del Ebro y litoral mediterráneo, donde los termómetros no descenderán de 25 grados. Portugal, que ya sufrió el mayor incendio forestal de su historia en 2025 consumiendo más de 64.000 hectáreas, enfrenta temperaturas cercanas a los 40 grados en algunas regiones. En toda la Unión Europea los incendios quemaron más de un millón de hectáreas en 2025, casi la mitad en la península ibérica.
Reino Unido emitió alerta naranja ante temperaturas que podrían llegar a 34 grados, con un 40 por ciento de posibilidades de romper el récord histórico de junio (35,6 grados). El subdirector de predicción meteorológica de la Met Office, Greg Wolverson, precisó que algunas regiones inglesas "ya cumplirán con los criterios" de ola de calor este fin de semana.
La ola no perdona: Alemania enfrenta alertas en casi todo el país con máximas cercanas a 38 grados, Suiza cerrará escuelas el lunes y martes en Ginebra para menores de cinco años, e Italia ve convertidas sus atracciones turísticas en pruebas de resistencia. Grecia vigila máximas de 35 grados combinadas con fuertes vientos, creando un entorno propicio para incendios forestales.
Los expertos advierten que esto no es una anomalía puntual. El gobernador del Banco de Francia, Emmanuel Moulin, señaló que aunque los efectos a corto plazo son "algo ambiguos" —citando reducción de productividad y aumento del consumo energético—, a mediano plazo las olas de calor socavan la actividad económica. El cambio climático está intensificando estos episodios en toda Europa, aumentando riesgos sanitarios y económicos durante los meses de verano.
Fuente original: France 24 - Europa



