Europa sofocada por "cúpula de calor": récords de temperatura en mayo y al menos 16 muertes

Una masa de aire cálido procedente del norte de África mantiene temperaturas extremadamente altas en Europa, quebrando récords históricos para mayo en Francia, Reino Unido, Irlanda y Bélgica. Francia registra su mayo más caluroso desde que hay datos, con al menos 7 muertes por calor, mientras Reino Unido suma 9 ahogamientos. España e Italia han activado alertas rojas y restricciones laborales ante el fenómeno, que los científicos vinculan directamente al cambio climático.
Una "cúpula de calor" sin precedentes mantiene sofocada gran parte de Europa en plena primavera, con temperaturas que más bien parecen propias del verano. Francia vive el mayo más caluroso de su historia. Según el servicio meteorológico Météo-France, el índice nacional de calor llegó a los 24,8 grados centígrados el martes, superando el récord de 24,6 grados establecido apenas un día antes. En algunas regiones francesas se esperan máximas de hasta 36 grados, lo que ha obligado a las autoridades a mantener varias zonas bajo alerta naranja. La viceministra de Energía de Francia, Maud Bregeon, informó que al menos siete personas han muerto por causas relacionadas con la ola de calor. Cinco de ellas fallecieron ahogadas mientras intentaban refrescarse en lagos, ríos o playas, mientras que otras murieron durante actividades deportivas en condiciones extremas de temperatura.
Al otro lado del Canal de la Mancha, Reino Unido también registra cifras históricas. El martes fue el día de mayo más caluroso jamás documentado en territorio británico, con temperaturas de hasta 35 grados cerca del aeropuerto de Heathrow. El meteorólogo Greg Dewhurst señaló que este tipo de temperaturas extremas constituyen "un buen indicador del cambio climático en acción" y advirtió de que podrían convertirse en "la nueva normalidad". El calor ha dejado al menos nueve muertos por ahogamiento en Inglaterra y Gales, la mayoría adolescentes que ingresaron a lagos y embalses para aliviar las altas temperaturas. El Foro Nacional de Seguridad Acuática británico advierte que los accidentes mortales en aguas interiores ya superan desde hace ocho años a los ocurridos en zonas costeras, pues muchos lagos conservan temperaturas muy bajas incluso durante episodios de calor extremo.
En la Península Ibérica, la situación es igualmente crítica. España prevé máximas de entre 36 y 38 grados, con diez comunidades autónomas manteniendo avisos por calor o tormentas. El País Vasco activó alertas naranjas mientras Galicia, Asturias, Cantabria, Navarra, Aragón y Cataluña permanecen bajo nivel amarillo. Italia, a su vez, activará las primeras alertas rojas de la temporada en Roma, Florencia, Turín y Bolonia, restringiendo los trabajos al aire libre durante las horas de mayor exposición solar en sectores como agricultura, construcción y logística hasta septiembre.
Más allá de las muertes directas, el fenómeno trae consecuencias adicionales. Portugal mantiene varias zonas bajo riesgo máximo de incendio forestal, Bélgica registró un récord histórico de 30,3 grados para un 26 de mayo, y en Escocia se declaró un incendio de pastizales cerca de Edimburgo. Los científicos europeos advierten que el cambio climático está intensificando este tipo de episodios extremos, haciéndolos más frecuentes y severos en todo el continente.
El secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático, Simon Stiell, afirmó que las temperaturas extremas registradas en Europa representan "un crudo recordatorio de las crecientes repercusiones de la crisis climática, tanto humanas como económicas". Mientras Europa lucha contra esta ola de calor sin precedentes en mayo, las autoridades diseñan planes de adaptación que se extenderán hasta septiembre, anticipando que este tipo de fenómenos seguirán siendo una amenaza recurrente en los próximos años.
Fuente original: France 24 - Europa



