Europa fracturada: cómo responden los países del viejo continente a la tensión entre EE.UU., Israel e Irán

La escalada de violencia en Medio Oriente expone las grietas internas de Europa. Mientras algunos gobiernos condenan los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, otros guardan silencio o adoptan posturas ambiguas. Francia plantea una nuclearización europea, España se opone, y Trump amenaza al continente con represalias. La falta de una política exterior común deja a la Unión Europea debilitada frente a un nuevo orden global.
Los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán han puesto sobre la mesa una realidad incómoda para Europa: el continente no habla con una sola voz. Mientras algunos gobiernos condenaron abiertamente las acciones de Washington en Teherán, otros prefirieron guardar prudencia. España se mostró crítica, Francia anunció ajustes nucleares pero sin una postura clara, y Reino Unido y Alemania optaron por respuestas ambiguas. Este panorama fragmentado refleja un problema más profundo: la ausencia de una estrategia exterior unificada en la Unión Europea.
Víctor Egío, exdiputado de Podemos y profesor de Ciencias Políticas, lo resume así: "Tan solo 24 horas después del ataque de Estados Unidos a Irán surgieron reacciones contrapuestas. Por un lado, Reino Unido, Alemania y Francia manifestaron estar dispuestos a intervenir militarmente para proteger sus intereses en la región; por otro, países como España, Irlanda o Dinamarca adoptaron una postura mucho más crítica". Según Egío, estas divergencias no son excepcionales sino parte de la dinámica habitual en la UE. La fractura también tiene dimensión ideológica. Mientras la ultraderecha europea sigue una línea alineada con Donald Trump, gobiernos como el español buscan contrapesar esa influencia. Incluso dentro de la derecha hay matices: Santiago Abascal, presidente de Vox, se reunió con Benjamin Netanyahu en Jerusalén, mientras que otras fuerzas conservadoras europeas mantienen posturas más nacionalistas.
El analista geopolítico Philippe Boland observa que España está tomando distancia del consenso europeo. "Quedó claro cuando Macron presentó su propuesta de nuclearización de Europa y España la rechazó, optando por una solución menos beligerante", señala Boland. Más preocupante aún es su conclusión: "Hoy en día, no existe una verdadera unidad ni en términos económicos ni en lo militar dentro de la Unión Europea". Esto significa que ningún país europeo tiene suficiente peso para contrapesar las decisiones de Washington o responder de manera coordinada a los cambios geopolíticos.
Las amenazas de Trump hacia España añaden otra capa de incertidumbre. Un presidente estadounidense que castiga a sus aliados tradicionales por no alinear su política exterior con los intereses norteamericanos complica aún más la posición de Europa. Ante esto, el continente enfrenta una encrucijada: ¿continuar con políticas exteriores individuales y fragmentadas, o buscar una respuesta verdaderamente unificada que le permita recuperar influencia en un mundo cada vez más multipolar?
Fuente original: France 24 - Europa



