Estudiar afuera cuesta más: cómo evitar sorpresas de comisiones al pagar matrícula internacional

Marzo y mayo son meses críticos para pagos de matrícula de estudiantes colombianos en universidades del exterior. Más allá del valor oficial, existen comisiones bancarias y recargos por conversión de divisas que pueden sumar millones de pesos. Especialistas recomiendan planificar con tiempo, comparar opciones de cambio y usar herramientas digitales que permitan mantener dinero en diferentes monedas mientras se prepara la transacción.
Cuando una familia colombiana decide financiar la educación superior de un hijo en el extranjero, enfrenta una realidad que va mucho más allá de pagar la matrícula. Entre marzo y mayo se concentra el flujo más intenso de estos pagos, junto con reservas de alojamiento y anticipos en universidades de Estados Unidos, Canadá y Europa. En ese escenario, emergen costos que pocas veces están contemplados en el presupuesto inicial.
Los números revelan la magnitud del fenómeno. Durante el primer semestre de 2025, la plataforma Global66 movilizó más de 4 millones de dólares desde Colombia hacia el exterior específicamente para educación. En el mismo período, según el Banco de la República, el país recibió más de 6.400 millones de dólares en remesas, con un crecimiento del 13,9 por ciento respecto a 2024. Gran parte de esos recursos está destinado a financiar estudios internacionales.
El problema real está en los costos ocultos. Cuando se paga matrícula en moneda extranjera con tarjeta bancaria, el estudiante o su familia no solo asume la tasa de cambio del día. Aparecen comisiones bancarias, recargos por transacciones internacionales y costos de conversión que, en matrículas de varios miles de dólares, pueden representar diferencias significativas. Daniel Londoño Tapia, Country Manager de Global66 en Colombia, advierte que muchos descubren estos cargos en el momento del pago: "Cuando una persona paga con una tarjeta bancaria en una moneda distinta al peso colombiano, no solo asume la tasa de cambio del día. También puede enfrentar otros recargos y comisiones que para el pago de matrícula de alto valor, representa un porcentaje elevado que no estaban contemplados en el presupuesto inicial".
Aquí es donde entra la planificación. Especialistas recomiendan conocer las fechas límite de matrícula, anticipos requeridos y gastos iniciales de alojamiento con varios meses de anticipación. Esto permite comprar divisas sin presión y comparar opciones de cambio. Herramientas digitales modernas permiten mantener saldos en diferentes monedas, acceder a cuentas con IBAN europeo o Account Number estadounidense, e incluso obtener rendimientos sobre dinero en pesos mientras se prepara el envío. Distribuir los pagos a lo largo de varios meses también reduce la exposición a volatilidad del tipo de cambio.
Otro error frecuente es concentrarse solo en matrícula. Los costos de alojamiento, alimentación, transporte y seguros representan entre el 40 y el 60 por ciento del gasto anual de un estudiante internacional. Una visión completa del flujo de gastos permite elegir medios de pago más convenientes para cada transacción y prever envíos periódicos de dinero para manutención.
Londoño resume el impacto: "Más allá del comportamiento de la moneda, la diferencia entre improvisar y planificar puede representar millones de pesos al año. Para las familias colombianas, pagar estudios en el exterior no es solo una decisión académica, sino también financiera. Entender cómo operan las comisiones, anticiparse al calendario universitario y utilizar herramientas que permitan resguardar el dinero en la moneda de destino puede marcar una diferencia significativa en el presupuesto total del proyecto educativo".
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales
