Estados Unidos bombardea posiciones iraníes en respuesta a ataque a buque en el Golfo Pérsico

Estados Unidos atacó objetivos militares en el sur de Irán, en la isla de Sirik, como represalia por un ataque con drones iraní contra un buque de carga en el estrecho de Ormuz. Irán justificó su acción como respuesta al tránsito de barcos que violarían su bloqueo en ese estratégico paso marítimo. El Parlamento iraní advierte que estos ataques estadounidenses socavan los diálogos de paz entre ambos países y promete "retirada y arrepentimiento" para Washington.
La tensión entre Washington y Teherán escaló nuevamente cuando el ejército estadounidense confirmó haber bombardeado instalaciones militares en el sur de Irán, específicamente en la isla de Sirik. Los ataques llegaron como respuesta directa a un ataque con drones que Irán había ejecutado días antes contra un buque de carga con bandera de Singapur en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más vitales del mundo por donde transita el petróleo que alimenta la economía global.
El Comando Central estadounidense precisó que sus ataques impactaron "ubicaciones iraníes de almacenamiento de misiles y drones y sitios de radar costeros". La acción fue confirmada tanto por funcionarios militares estadounidenses como por medios de comunicación iraníes, que reportaron explosiones en zonas cercanas a un muelle en Sirik. Irán, por su parte, había justificado el ataque inicial a la embarcación como parte de su campaña contra lo que llamó "buques violadores" del bloqueo establecido por su Guardia Revolucionaria en el estrecho de Ormuz.
Lo preocupante para los observadores internacionales es que esta escalada ocurre justo cuando ambas naciones supuestamente trabajan en diálogos de paz. Ebrahim Azizi, presidente del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, cuestionó públicamente el compromiso del presidente estadounidense Donald Trump con esos acuerdos. Azizi advirtió que la "violación temeraria del alto el fuego" por parte de Estados Unidos provocará la "retirada y arrepentimiento" de Washington, aunque no especificó de qué forma.
El estrecho de Ormuz permanece como punto de fricción constante entre Irán y Occidente. Por allí pasan cerca del 30 por ciento del petróleo mundial, lo que convierte cualquier conflicto en esta zona en un asunto que afecta directamente los precios de energía en todo el planeta. Para países como Colombia, que dependen de importaciones de combustibles, estos enfrentamientos en Medio Oriente pueden impactar indirectamente en los costos de la gasolina y otros productos derivados del petróleo.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



