En 2026 las empresas buscarán hacer más con menos: tres cambios que transformarán el empleo en Colombia

El mercado laboral colombiano vivirá un giro importante este año. Las compañías enfrentarán mayores costos de nómina, la reducción de jornada a 42 horas y presión de la tecnología, lo que las obliga a dejar de contratar por volumen y enfocarse en productividad. Según Adecco, los perfiles más buscados serán en tecnología, datos y sostenibilidad, mientras que los empleos administrativos rutinarios desaparecerán si no evolucionan.
El 2026 llegó con un reto incómodo para las empresas colombianas: gastar más en cada trabajador mientras hacen más con menos gente. La combinación de costos laborales mayores, la reducción obligatoria de la jornada laboral a 42 horas y un crecimiento económico moderado está forzando a las organizaciones a cambiar la forma en que contratan y usan su gente. Adecco Colombia, una firma especializada en recursos humanos, identifica tres tendencias que dominarán este año y que afectarán directamente lo que veremos en los avisos de empleo y en las oficinas.
El primer cambio es casi obvio pero importante: las empresas ya no van a contratar por contratar. Si antes podían crecer aumentando el número de empleados, ahora tendrán que lograr más resultados con equipos más pequeños. Stephania Di Domenico, gerente de Selección Especializada de Adecco Colombia, lo resume así: "El foco dejará de estar en el volumen de contratación para centrarse en el impacto real del talento". La reducción de la jornada obliga a rediseñar todo: turnos, procesos, jerarquías. Se espera que las empresas armen equipos más compactos, con personas que sepan de varias cosas a la vez, con menos jefes y más libertad para decidir. El riesgo de no adaptarse es perder a los mejores empleados, sonar poco atractivo como empresa y perder dinero. Como advierte Di Domenico, "No adaptarse hoy es asumir costos más altos mañana".
La segunda onda es la tecnología acelerada. La inteligencia artificial y la automatización están llegando más rápido que nunca, y eso significa que muchos trabajos van a cambiar o simplemente desaparecer. Esto sucede en un momento donde el país sigue buscando formalizar el empleo, lo que presiona a las empresas a elegir mejor. Las contrataciones van a ser más rigurosas, basadas en competencias reales y potencial comprobado. Los líderes empresariales dejarán de obsesionarse con quién está en la oficina y se enfocarán en qué resultados entrega cada persona. El trabajo híbrido (algunos días en la oficina, otros en casa) será lo normal para cargos administrativos, mientras que el trabajo completamente remoto será más excepcional.
Los empleos que van a estar muy cotizados son aquellos ligados a análisis de datos, ciberseguridad, automatización, ventas consultivas, y también perfiles en sostenibilidad y transición energética. En cambio, los cargos repetitivos de oficina van a perder importancia si no evolucionan hacia trabajo más analítico.
La tercera tendencia toca directamente al bolsillo: cómo las empresas atraen y guardan su talento. Tendrán que revisar cuáles son sus empleados realmente críticos y cuáles están en riesgo de ser reemplazados por máquinas. Luego, invertir en entrenarlos para nuevas habilidades. Los salarios tendrán que ajustarse con información real del mercado, no con suposiciones, y el liderazgo va a cobrar más importancia que nunca. Las empresas descubrirán que ofrecer flexibilidad y cuidar el bienestar de sus empleados ya no es un lujo sino una necesidad para no perder gente.
En resumen, Adecco sintetiza el futuro así: no se trata de trabajar más, sino de trabajar mejor. Las organizaciones que logren combinar tecnología, eficiencia y talento especializado serán las que sobrevivan en un mercado laboral cada vez más competitivo.
Fuente original: El Tiempo - Economía
