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Empresas de petróleo y comercio recurren cada vez más al factoring para manejar sus pagos

Fuente: La República - Finanzas

El factoring, que es la venta de facturas pendientes por cobrar, se ha convertido en una herramienta permanente de finanzas para sectores como hidrocarburos y comercio mayorista. Empresas que antes esperaban 60 o 90 días para recibir dinero ahora adelantan esos pagos sin endeudarse. Según datos de Iris, esta práctica pasó de ser un recurso de emergencia a ser parte de la arquitectura financiera de las grandes empresas.

Cuando una empresa grande tardaba 60 o 90 días en pagar, las proveedoras quedaban esperando mientras sus gastos seguían. Hoy eso cambió. El factoring, que es simplemente vender tus facturas pendientes a una empresa intermediaria que te paga de inmediato aunque reciba menos dinero, dejó de ser un recurso de pánico y se convirtió en una estrategia planificada.

Según un análisis de Iris, una plataforma especializada en esto, el sector petrolero lidera el uso con 24% de todas las operaciones de factoring. El comercio mayorista le sigue con 23%. A grandes distancia vienen construcción, administración pública y comercio minorista, cada uno con 6%. El año pasado, Iris movió más de un billón de pesos en facturas negociadas, y lo importante es esto: 60% de las empresas que usaron este servicio lo siguieron usando. No es improviso. Es sistema.

El patrón es claro. En petróleo pasan cosas grandes pero lentas. Un contrato de exploración o construcción de infraestructura puede durar meses desde que se ejecuta el trabajo hasta que la empresa pagadora emite la factura, y luego otros meses hasta el pago final. Un proveedor no puede esperar un año para cubrir su nómina. El factoring adelanta esa plata. Es lo mismo en el comercio mayorista: compras mucho inventario, vendes rápido, pero tus clientes (otros negocios) te pagan después. Necesitas efectivo para seguir comprando.

Alejandro Verswyvel Gutiérrez, presidente de Iris, explicó que "sectores como consumo masivo, comercio, farmacéutico, hidrocarburos y telecomunicaciones están integrando el factoring como parte de su arquitectura financiera. No se trata solo de liquidez de corto plazo, sino de una gestión preventiva del capital de trabajo en industrias con alta exigencia operativa".

Lo que cambió fue la tecnología. La factura electrónica hizo el proceso más rápido y transparente. Antes validar una factura tomaba días. Ahora toma horas. Eso permitió que empresas medianas también accedan a esto, no solo los gigantes. En Colombia, el 85% de las pequeñas y medianas empresas no pueden acceder a créditos bancarios normales, según la Banca de las Oportunidades. Para ellas, el factoring es aire fresco porque no es deuda: es vender algo real, una factura que existe, no un pagaré al banco.

Iris registró un crecimiento de 80% en clientes nuevos durante el último año, señal de que más empresas descubren que el factoring no es un parche para crisis, sino una herramienta de planeación. Especialmente en sectores donde el dinero se mueve en ciclos largos y predecibles, el factoring permite a las empresas invertir en operaciones sin depender de préstamos costosos.

Fuente original: La República - Finanzas

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