El oro se recupera con la tregua de Trump en Irán, pero analistas ven límites al alza
El oro subió 1,1% y superó los 4.770 dólares la onza después de que Donald Trump extendiera el alto el fuego con Irán, frenando dos días de caída. Sin embargo, expertos advierten que el impulso podría perder fuerza si los precios llegan a los 4.850 dólares, especialmente por presión vendedora desde Asia. La incertidumbre sobre la inflación y las decisiones del próximo presidente de la Reserva Federal sigue siendo el factor clave que sostiene al oro como refugio seguro.
El oro recuperó algo de valor el miércoles después de dos días amargos en los mercados. El metal precioso subió 1,1% y alcanzó los 4.770 dólares la onza, animado por la noticia de que el presidente estadounidense Donald Trump había prorrogado un alto el fuego con Irán. Esta tregua temporal funcionó como un respiro para los inversores asustados: menos tensión geopolítica significa menos demanda de activos seguros, pero en este caso pareció generar optimismo que favoreció al oro.
Para entender por qué esto importa: cuando el mundo se pone nervioso por conflictos o inestabilidad, la gente corre a comprar oro. Es como tener dinero bajo el colchón, pero en forma de metal. Durante las últimas ocho semanas, la guerra en Oriente Medio ha mantenido a los mercados tensos y los precios energéticos altos, lo que ha empujado la inflación (ese aumento imparable de precios que afecta tu billetera). Esto normalmente es malo para el oro, porque los bancos centrales suben las tasas de interés para combatirlo, y cuando suben las tasas, el oro pierde atractivo. Sin embargo, en las últimas tres semanas los inversores han estado comprando oro de forma constante a través de fondos especializados, lo que ha ayudado a sostener los precios.
Pero hay una advertencia importante. Los analistas de BMO Capital Markets señalan que el impulso alcista se está ralentizando. Según sus cálculos, si el oro sube hasta los 4.850 dólares, los vendedores asiáticos probablemente entren en acción para tomar ganancias, lo que podría frenar cualquier recuperación más agresiva.
La otra noticia que mueve los mercados de metales preciosos es quién dirigirá la Reserva Federal estadounidense (el banco central de Estados Unidos). Kevin Warsh, el candidato de Trump, se comprometió esta semana a actuar de forma independiente si es confirmado. Los mercados esperan que Warsh sea estricto con la inflación pero menos agresivo que Trump en la reducción de tasas de interés. Esta incertidumbre política mantiene a los inversores comprando oro como protección contra posibles sorpresas con el dinero y la inflación futura.
Mientras tanto, el petróleo también subió levemente el miércoles, ronando los 100 dólares por barril, y el dólar cayó 0,2%, lo que también favorece al oro (que se compra en dólares: cuando el dólar se debilita, el oro se abarata para compradores extranjeros). La plata también se recuperó con ganancias de 1,7%, llevándola a 78,02 dólares la onza.
Fuente original: La República - Finanzas