Empresarios apuestan por Venezuela: señales de recuperación abren nuevas oportunidades de inversión bilateral

Representantes de industria, comercio y logística ven en el restablecimiento de relaciones económicas entre Colombia y Venezuela una ventana para crecer. Aunque reconocen riesgos, empresarios ya planean nuevas inversiones en sectores como siderurgia, plásticos y farmacéutica. El mercado venezolano, que ha estado contraído, comienza a mostrar señales de reactivación que atraen a compañías que nunca abandonaron la región.
En un seminario dedicado al futuro del comercio binacional, empresarios colombianos y venezolanos se reunieron para analizar las oportunidades que abre el restablecimiento de relaciones económicas. La conclusión fue clara: el mercado vecino, aunque debilitado por años de crisis, presenta ventanas de crecimiento en varios sectores productivos.
Lo más notable es que varias compañías grandes nunca se fueron completamente de Venezuela. Adán Celis, presidente de Molpack, explicó que durante los años más difíciles adoptaron una estrategia de supervivencia, invirtiendo lo mínimo para mantener su participación. Ahora las cosas cambian. "Las oportunidades que se le presentan al país son maravillosas. Nosotros hemos decidido retomar nuestra planta de plástico y vamos a hacer una inversión importante para arrancar otra vez", señaló Celis.
Los números pintan un panorama de mercado comprimido pero con potencial. El consumo de acero en Venezuela cayó de 130 a 9 kilos por persona en años recientes, un indicador de la contracción económica. Sin embargo, Felipe González Garza, presidente ejecutivo de Acesco, ve aquí una oportunidad. "Pensamos que eso se puede multiplicar por cuatro veces", afirmó. La industria siderúrgica confía en que proyectos de infraestructura y la reactivación petrolera impulsarán esta demanda.
La competencia entre empresas colombianas y venezolanas también está jugando un papel. Silvano Gelleni, presidente de Acumuladores Duncan, señaló que esa competencia "nos ha estimulado a mejorar la calidad y el servicio". Gelleni argumentó que la cooperación entre ambos países podría ser clave para reconstruir sectores industriales como el automotor, que tuvo relevancia durante décadas en Venezuela.
En logística, la entrada en operación de un acuerdo binacional de transporte es vista como un cambio estructural. Guillermo Pupo, presidente de Transportes Sánchez Polo, explicó que su empresa lleva más de cuatro décadas en Venezuela y considera esto "una estrategia sostenible en el intercambio comercial". El reto ahora es reglamentar ese acuerdo para que funcione con la dinámica de un comercio moderno.
El sector farmacéutico también detecta movimiento. William Paz Castillo, de Farmatodo, destacó que el consumidor venezolano ha evolucionado: es más informado y analítico. Eso abre espacio para nuevas moléculas farmacéuticas y cambios en los patrones de compra. Para Paz Castillo, "es un mercado resiliente y tiene muchas oportunidades en el sector salud".
La prudencia sigue siendo necesaria. Los empresarios reconocen que la recuperación será gradual y que existen riesgos institucionales. Pero la apuesta común es que después de años esperando mejoras, las señales comienzan a aparecer. Las empresas que creyeron en Venezuela están listos para invertir nuevamente.
Fuente original: Portafolio - Negocios