El tipo de alcohol importa: estudio revela diferencias en riesgos de salud según la bebida

Un estudio con más de 340.000 adultos británicos encontró que mientras el consumo elevado de alcohol es dañino sin importar el tipo, los efectos del consumo bajo o moderado varían según la bebida. El vino moderado mostró beneficios cardiovasculares, mientras que la cerveza, licores y sidra presentaron riesgos incluso en cantidades bajas. Los investigadores advierten que no solo importa cuánto se bebe, sino qué se bebe y cómo se consume.
Si pensabas que todo alcohol es igual, una investigación presentada en el Colegio Americano de Cardiología te invita a reconsiderar. Científicos analizaron durante más de una década los patrones de consumo y resultados de salud de más de 340.000 adultos del Reino Unido, y descubrieron que los efectos del alcohol en el cuerpo no son los mismos para todas las bebidas.
Lo claro está: beber mucho es malo. Las personas con alto consumo de alcohol tenían 24 por ciento más probabilidades de morir por cualquier causa, 36 por ciento más riesgo de muerte por cáncer y 14 por ciento más de probabilidades de morir por enfermedades del corazón, sin importar qué tipo de bebida consumieran. Pero la historia cambia cuando hablamos de cantidades bajas o moderadas.
El vino emergió como la excepción. Quienes bebían vino de forma moderada tenían 21 por ciento menos riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares comparado con quienes nunca bebían. No sucedió lo mismo con cerveza, licores o sidra: incluso en cantidades bajas, estas bebidas se asociaron con 9 por ciento más riesgo de muerte por problemas del corazón. Zhangling Chen, investigador principal del estudio, señaló que "nuestros hallazgos ayudan a esclarecer la evidencia previamente contradictoria sobre el consumo de alcohol de bajo a moderado" y enfatizó que "los riesgos para la salud asociados al alcohol dependen no solo de la cantidad consumida, sino también del tipo de bebida".
¿Por qué sucede esto? Los investigadores sugieren que el vino tinto contiene compuestos como polifenoles y antioxidantes potencialmente beneficiosos para el corazón. Además, el vino generalmente se consume durante las comidas junto con dietas de mejor calidad, mientras que la cerveza y los licores se toman más frecuentemente fuera de las comidas, a menudo acompañados de hábitos menos saludables. Chen concluyó que "el tipo de alcohol, la forma de consumo y los hábitos de vida asociados contribuyen a las diferencias observadas en el riesgo de mortalidad".
El estudio tiene limitaciones importantes. Fue observacional, lo que significa que monitoreó comportamientos sin manipularlos experimentalmente. Los participantes reportaron su consumo de alcohol solo al inicio, sin registrar cambios posteriores. Además, los voluntarios del Biobanco del Reino Unido tienden a ser más saludables que la población general, lo que podría no reflejar exactamente lo que ocurre en Colombia u otros contextos. Sin embargo, el gran tamaño de la muestra y más de 13 años de seguimiento le dan solidez estadística considerable.
Para quienes consulten con su médico o su EPS sobre recomendaciones de consumo, estos hallazgos sugieren que si decides beber, el tipo de bebida y las circunstancias importan. Pero la conclusión fundamental permanece: menos alcohol siempre es mejor para la salud, especialmente para personas con enfermedades crónicas o problemas cardiovasculares, según advirtió Chen.
Fuente original: El Tiempo - Salud