El papa León XIV llega a España en medio de polarización política y demandas de justicia por abusos

El papa León XIV inicia este sábado una visita de seis días a España, la primera de su pontificado a un país europeo, con una agenda que mezcla actos religiosos masivos, encuentros con sectores vulnerables y un histórico discurso en el Congreso. La visita busca promover el diálogo en un país profundamente polarizado, aunque enfrenta críticas de víctimas de abusos sexuales en la Iglesia y movilizaciones de ciudadanos preocupados por las restricciones de tráfico. El viaje incluye bendición de la Torre de Jesucristo en la Sagrada Familia de Barcelona y ceremonias en Madrid, Barcelona e Islas Canarias.
España se prepara para recibir este sábado 6 de junio al papa León XIV en lo que constituirá su primer gran viaje a un país europeo desde el inicio de su pontificado en mayo de 2025. Se trata de una visita de seis días que lo llevará por Madrid, Barcelona e Islas Canarias, replicando en cierto sentido una tradición que no ocurría desde la tercera visita apostólica de Benedicto XVI al país ibérico en 2011. Cada parada del viaje está cuidadosamente planeada para transmitir un mensaje del jefe de la Iglesia católica, quien en los últimos meses se ha posicionado como una voz contra los conflictos internacionales, incluso enfrentándose públicamente con el presidente Donald Trump por su rechazo a la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
El lema de la visita, "Alzad la mirada", resuena en las calles de Madrid con múltiples significados. Si bien tiene su origen en el Evangelio de Juan, la agenda papal combina encuentros religiosos masivos con actividades orientadas a los sectores más vulnerables. En Madrid visitará un centro de Cáritas para personas sin hogar; en Barcelona recorrerá la cárcel de Brians, continuando una costumbre del papa Francisco de acercarse a los reclusos; y en Islas Canarias, destino que su antecesor deseó pero no pudo visitar, mantendrá encuentros con migrantes y realizará una ceremonia en el puerto de Arguineguín, símbolo de las peligrosas rutas de la inmigración irregular. El cardenal José Cobo Cano, arzobispo de Madrid, explicó que "El Papa va a entrar en España por el mundo de la fragilidad, el mundo de las víctimas y el mundo de los heridos", marcando que los más pobres serán "la puerta de entrada de sus discursos".
En Barcelona, el punto de mayor visibilidad será la bendición de la Torre de Jesucristo en la Basílica de la Sagrada Familia, el icónico monumento de Antoni Gaudí que ya es la iglesia más alta del mundo con 172,5 metros. La ciudad condal albergará además una vigilia en el estadio Olímpico de Montjuic y una ceremonia en la Abadía de Montserrat. En total está previstas cuatro misas en diferentes ciudades, así como encuentros del Papa con el mundo empresarial, el deporte, la cultura y familias cristianas en espacios como el Movistar Arena y el estadio Santiago Bernabéu.
Lo más políticamente relevante será el inédito discurso papal ante el Congreso español, otorgando a esta visita el estatus de visita de Estado, algo que no ocurría desde 1982. El portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, indicó que el mensaje apuntará hacia la necesidad de superar la polarización mediante el diálogo y la cultura, "sin encerrarse en las diferencias". Esto cobra especial relevancia en un contexto donde España vive una profunda fragmentación política. El presidente Pedro Sánchez ha buscado mostrar sintonía con León XIV, a quien describió como una "brújula moral contra la injusticia", aunque ha despertado críticas de sectores que ven instrumentalización política, desde la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso hasta la formación de extrema derecha Vox. Rafael Domingo Oslé, catedrático de Derecho Romano, señaló que "es inevitable que la visita papal se vea inmersa en el clima de polarización", aunque consideró que una visita papal "puede ofrecer un marco común y un lenguaje compartido" que la política actual no logra.
Paralelo a esto existe una preocupación latente sobre la edad de la audiencia. Según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas, aunque los jóvenes entre 18 y 29 años siguen siendo el segmento más alejado de la religión, registran un leve repunte en identificación con el catolicismo en medio de la secularización general de la sociedad española. El sociólogo Narciso Michavila explica que este retorno a la fe ocurre con "una aproximación muy diferente" a la de generaciones anteriores, "mucho más híbrida, menos dogmática y mezclando creencias".
Sin embargo, la visita enfrenta críticas significativas de víctimas de abusos sexuales dentro de la Iglesia. La Asociación Nacional Infancia Robada había presentado una solicitud de encuentro que parecía ignorada hasta que, a última hora del viernes 5 de junio, el Vaticano anunció que León XIV mantendrá un encuentro privado con víctimas de abusos. Los detalles sobre el día, lugar y participantes serán revelados después de la reunión. Esto no ha satisfecho completamente a los afectados. Miguel Hurtado, portavoz de Reparación Integral Ya, lamentó lo que calificó como una "postura de puertas cerradas a cal y canto para los supervivientes de pederastia clerical", mientras el Papa mantiene "una política de puertas abiertas para políticos, empresarios y diversos poderes fácticos españoles".
Fuente original: France 24 - Europa



