El Papa León XIV bendice la Torre de Jesús en la Sagrada Familia, cerrando 144 años de obra maestra

Durante el quinto día de su visita a España, el Papa León XIV consagró la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, marcando la conclusión de una sección fundamental de este proyecto que ha tomado 144 años. El evento coincide con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, cuya obra arquitectónica la iglesia reconoce ampliamente. Además de esta ceremonia central, el pontífice visitó la cárcel de Brians 1 para encontrarse con reclusos y presidió un rosario en la Abadía de Montserrat.
La visita papal a Barcelona llegó a su punto culminante cuando León XIV consagró la Torre de Jesucristo en la Sagrada Familia, un hito que representa la finalización de una etapa decisiva en uno de los proyectos arquitectónicos más emblemáticos del mundo. Con 144 años de construcción continua, esta bendición adquiere un significado especial al coincidir con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, el visionario que diseñó esta obra declarada venerable por la iglesia católica.
El quinto día de la gira papal por España demostró que León XIV mantiene la línea pastoral iniciada por su predecesor Francisco, quien priorizaba acercarse a los grupos más vulnerables. En la cárcel de Brians 1, el pontífice se reunió con un grupo de 80 reclusos, mensaje que llevaba un propósito claro: recordarles que sus errores no deben definir sus vidas ni su capacidad de redención. Este tipo de visitas penitenciarias se ha convertido en un sello distintivo de los papados recientes.
La agenda barcelonesa incluyó también un momento de reflexión espiritual en la Abadía de Montserrat, donde León XIV presidió un rosario para conmemorar mil años de vida monástica de esta institución. La abadía ha enfrentado en tiempos recientes cuestionamientos por reportes relacionados con abusos, contexto en el que la presencia papal adquiere dimensiones adicionales como símbolo de esperanza y renovación.
La bendición de la Torre de Jesucristo no es simplemente un acto ceremonial. Representa el reconocimiento de una obra que ha transcendido la arquitectura para convertirse en un símbolo cultural de Barcelona y de la fe cristiana. Para millones de católicos y admiradores de Gaudí, el gesto del Papa de consagrar esta torre es una validación de la genialidad del arquitecto catalán, cuya visión transformó la ciudad hace más de un siglo.
Fuente original: France 24 - Europa


