El mundo busca rutas alternas mientras se bloquea el estrecho de Ormuz

El cierre de dos meses del estratégico estrecho de Ormuz ha obligado a repensar las cadenas de suministro global. La ONU lanzó una plataforma digital para facilitar el transporte terrestre en Medio Oriente, mientras países como Tailandia, Irak y Siria aprovechan la crisis para abrir nuevas conexiones logísticas. Los precios del transporte por tierra se disparan porque la demanda supera cinco veces la capacidad disponible.
El bloqueo del estrecho de Ormuz durante dos meses ha puesto de cabeza el comercio internacional. Esta vía marítima, por donde pasaba alrededor de una quinta parte del petróleo mundial antes del conflicto, se ha convertido en un cuello de botella que obliga a gobiernos y empresas a reinventar sus rutas. Con una reducción superior al 90 por ciento en buques que transitan por allí, el mundo ha tenido que acelerar hacia las carreteras.
Los Emiratos, Qatar y Kuwait ahora envían contenedores por tierra hacia puertos sauditas del mar Rojo como Yeda, donde el flujo de mercancías ha crecido un 140 por ciento desde febrero, pasando de 50.000 a 120.000 contenedores semanales. Para coordinar este cambio brusco, la Comisión Económica de la ONU para Europa anunció el martes 28 de abril la creación de un observatorio digital que proporcionará datos sobre cruces fronterizos y procesos aduanales. Esta plataforma, similar a la que se usó durante la pandemia de Covid-19, reúne información de 12 países del Golfo y otros de la región como Siria, Jordania, Turquía, Armenia, Azerbaiyán, Pakistán y Turkmenistán.
El problema es que la demanda por rutas terrestres es cinco veces superior a lo que pueden absorber, lo que dispara los precios del transporte. Algunos corredores ya funcionan las 24 horas y expanden qué tipos de carga permiten. Pakistán acaba de abrir seis nuevos pasos fronterizos hacia Irán, mientras que Dubái estableció temporalmente un "corredor verde" para cargas que lleguen por mar pero se transporten por tierra a Omán.
Pero hay obstáculos reales. Faltan camiones, conductores y visas para camioneros. La ONU también señala que fortalecer las vías ferroviarias sería crucial, especialmente reconstruir infraestructura en Siria que potenciaría el corredor Turquía-Siria-Jordania-Arabia Saudita-Golfo Pérsico. El precio de la urea, un fertilizante clave producido en el Golfo, subió 20 por ciento, afectando cadenas agrícolas en Estados Unidos y Brasil.
Algunos países ven en la crisis una oportunidad. Tailandia reactivó el lunes un proyecto de larga data: un "puente terrestre" que conectaría los océanos Índico y Pacífico a través de su territorio. Con un costo estimado en casi 31.000 millones de dólares, el Gobierno busca inversores como Singapur para comenzar en el tercer trimestre. La propuesta incluye dos puertos de aguas profundas conectados por 90 kilómetros de carreteras y ferrocarriles.
Por su parte, Irak y Siria reabrieron el lunes un paso fronterizo que había permanecido cerrado desde 2011, cuando comenzó la guerra civil siria. El cruce, conocido como Rabia en Irak y Yarubiyah en Siria, fue tomado por Estado Islámico en 2014 y recuperado años después por fuerzas kurdas iraquíes. Ambos países ven en su reapertura potencial para mejorar el comercio y las exportaciones de petróleo.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



