Emiratos se retira de la OPEP: la tercera potencia petrolera del Golfo busca autonomía en medio de crisis

Emiratos Árabes Unidos anunció que abandonará la OPEP y su alianza ampliada OPEP+ a partir del 1 de mayo de 2026 para aumentar su producción de petróleo sin las restricciones que impone el grupo. La decisión representa un golpe significativo para la organización liderada por Arabia Saudita, especialmente cuando la guerra en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz ya diezmaban la producción regional. El retiro refleja tensiones políticas entre Abu Dabi y otros países del Golfo, así como el interés emiratí de alinearse más con Estados Unidos e Israel.
En un movimiento que sacude la geopolítica energética mundial, Emiratos Árabes Unidos anunció que se marchará de la OPEP y la OPEP+ a partir del 1 de mayo de 2026. La decisión, comunicada a través de la agencia oficial WAM, marca el fin de casi seis décadas de membresía en la organización que existe desde 1960 y que ha controlado históricamente la oferta y los precios del petróleo a nivel global.
El ministro de Energía emiratí, Suhail Mohamed al-Mazrouei, explicó que se trata de una decisión política tras un análisis exhaustivo de sus políticas de producción. Abu Dabi lleva años en desacuerdo con las cuotas de producción impuestas por la OPEP, considerándolas demasiado restrictivas. Al abandonar la alianza, los Emiratos buscarán operar sin esas limitaciones y aumentar su extracción hacia el máximo potencial. Su empresa petrolera estatal ADNOC tiene como objetivo elevar la capacidad de bombeo a unos 5 millones de barriles diarios en 2027, para lo cual aprobó inversiones por 150 mil millones de dólares entre 2023 y 2027. El país también enfatizó que introducirá la producción adicional "de manera gradual y mesurada, en consonancia con la demanda y las condiciones del mercado".
El retiro representa un duro golpe para Arabia Saudita y la OPEP en un momento en que el conflicto en Medio Oriente ya ha devastado la producción regional. Antes de la guerra que comenzó el 28 de febrero, Emiratos producía aproximadamente 3,4 millones de barriles diarios, pero experimentó una caída de unos 1,5 millones de barriles. El bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo que consume el planeta, complica cualquier intento de acelerar las exportaciones emiratíes a corto plazo.
Detrás del anuncio hay tensiones políticas profundas. Los Emiratos han reprochado constantemente a otros países del Golfo, particularmente a Arabia Saudita, por no haber hecho lo suficiente para protegerlos de los ataques iraníes. El asesor diplomático de la presidencia emiratí, Anwar Gargash, declaró que "los países del Consejo de Cooperación del Golfo se han apoyado mutuamente en el plano logístico, pero en los planos político y militar, creo que su posición ha sido la más débil de toda su historia". Las fricciones también se extienden a Yemen, donde la alianza entre ambos países se disolvió recientemente tras bombardeos saudíes a cargamentos de armas que Abu Dabi respaldaba.
La retirada emiratí coincide con un giro geopolítico más amplio. Emiratos ha fortalecido sus relaciones con Estados Unidos e Israel, proceso que se intensificó con los Acuerdos de Abraham de 2020. Este alineamiento con el bloque occidental contrasta con su histórica vinculación a la OPEP y parece alinearse con las críticas que el presidente estadounidense Donald Trump ha hecho contra la organización, a la que ha acusado en el pasado de "robar al resto del mundo" al inflar los precios del petróleo.
La salida de los Emiratos expone una realidad incómoda para la OPEP: incluso sus miembros más afectados por la guerra con Irán están priorizando su agenda nacional sobre la cohesión del grupo. Como tercer productor de crudo del Golfo Pérsico, con más de 4 millones de barriles diarios, su partida debilita significativamente la capacidad de la organización para presentarse como un bloque confiable frente a Estados Unidos y los grandes importadores asiáticos, en un momento en que la producción mundial de la OPEP ya se ha reducido casi 8 millones de barriles diarios por los efectos del conflicto.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



