El Gobierno paga más caro por sus deudas mientras inversionistas pierden la confianza

Colombia está enfrentando un aumento preocupante en el costo de financiamiento: los títulos de deuda gubernamental (TES) se están devalorizando y las tasas de interés que exigen los inversionistas suben constantemente. El problema responde a varios factores simultáneos: el Banco de la República subió tasas de interés, la inflación vuelve a acelerarse, y el Gobierno está gastando más dinero e emitiendo más deuda. Los analistas proyectan que esta tendencia negativa continuará en los próximos meses.
La tranquilidad no regresa al mercado de deuda colombiano. Aunque el Ministerio de Hacienda ha asegurado en varias ocasiones que la situación fiscal del país está bajo control y que los movimientos recientes han aliviado presiones, los inversionistas mantienen sus dudas. Y los números les dan razón.
Desde finales de enero, los títulos de deuda del Gobierno han perdido valor de manera consistente. Entre el 23 de enero y el 20 de febrero, las tasas de interés que los inversionistas exigen para prestar dinero a Colombia aumentaron en promedio 84 puntos básicos (pequeñas unidades de medida en tasas de interés). Esto significa que financiarse resulta progresivamente más costoso para el país. Las tasas de corto plazo subieron 82 puntos, mientras que las de mediano y largo plazo aumentaron 85 puntos en ambos casos, mostrando que el problema no es puntual sino generalizado.
Tres factores principales explican este deterioro. El primero es que el Banco de la República subió sus tasas de interés en 100 puntos básicos a finales de enero. El segundo es que la inflación anual "ha detenido su proceso de convergencia hacia el rango de tolerancia" del banco central y vuelve a acelerase, en parte por el incremento del salario mínimo. Los analistas ahora estiman que la inflación cierre el año en torno al 6,4%, lo que obliga a mantener condiciones financieras más restrictivas. El tercero, y quizás el más delicado, es que el Gobierno ha estado emitiendo más deuda (TES) y gastando más dinero.
En enero de 2026, el Gobierno ejecutó compromisos por $92,3 billones, un aumento de 41,4% respecto a enero del año anterior. Esto equivale al 16,9% del presupuesto anual gastado apenas en el primer mes. Buena parte de este gasto fue resultado de los más de 521.000 contratos públicos firmados antes de que entrara en vigor la restricción de la Ley de Garantías. Traducido a bolsillo: el Gobierno necesita más dinero prestado, así que sale a solicitar más deuda, lo que aumenta la oferta de títulos en el mercado. Cuando hay más oferta, los vendedores deben subir las tasas de interés para atraer compradores.
La deuda pública total en TES ya alcanzó $727,1 billones en enero, un incremento de $4,4 billones respecto a diciembre. Los bancos comerciales comenzaron a vender estos títulos, mientras que el Ministerio de Hacienda se convirtió en el mayor comprador en el mercado secundario. Las Administradoras de Fondos de Pensiones (fondos donde guardan los ahorros pensionales de millones de colombianos) siguen siendo los mayores tenedores con 28,7% del total.
Las perspectivas no mejoran. Una encuesta reciente de Fedesarrollo mostró que los analistas deterioraron sus proyecciones para las tasas de los TES a tres meses. El rango con mayor consenso para los TES 2032 está entre 13,0% y 13,5%, aproximadamente un punto porcentual más alto que lo previsto semanas atrás. Además, la prima de riesgo para Colombia frente a sus pares regionales se ha deteriorado y permanece "muy por encima del promedio de América Latina", según Investigaciones Bancolombia. Todo esto se suma a un contexto internacional más incierto, con volatilidad en los mercados financieros globales.
En síntesis: el Gobierno sigue accediendo a financiamiento, pero a un precio cada vez más alto. El mercado está incluyendo una prima adicional de riesgo, reflejando preocupaciones sobre la trayectoria fiscal del país. La deuda pública se convierte en termómetro adelantado de las expectativas económicas, y actualmente marca fiebre.
Fuente original: Portafolio - Economía