El dólar sube tras inflación estadounidense, pero el petróleo cae por alivio en Oriente Medio
El dólar colombiano abrió al alza esta semana impulsado por los datos de inflación de Estados Unidos, que definen cómo el banco central ajustará sus tasas de interés. Simultáneamente, los precios del petróleo bajaron más de tres dólares después de que mejorara la circulación de crudo por el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más críticos del mundo. Esto ocurre en medio de un acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán que está liberando suministros de petróleo que habían estado bloqueados.
El dólar colombiano abrió con fortaleza esta jornada, reflejando la volatilidad de los mercados globales tras conocerse el reporte de inflación estadounidense. La moneda se negoció alrededor de los 3.433 pesos, mostrando una ganancia de aproximadamente 5 pesos frente a la tasa representativa del mercado fijada en 3.428 pesos. Aunque la divisa estadounidense mostró fuerza en toda la semana, los analistas locales advierten que no esperan movimientos mayores y proyectan que el dólar se mantendrá en el rango de los 3.420 pesos.
Lo que realmente está moviendo los mercados es la batalla invisible entre dos fuerzas económicas. Por un lado, el comportamiento de la inflación en Estados Unidos determina cuánto subirá la tasa de interés del banco central estadounidense, lo que a su vez afecta cuánto cuesta pedir dinero prestado no solo en Nueva York sino en todo el mundo, incluyendo Colombia. Los datos más recientes muestran que el gasto de los consumidores aumentó un 0,7% en mayo, mientras que los precios (medidos con el índice PCE que excluye alimentos y energía) subieron apenas un 0,3% mensual. Estos números son importantes porque la Reserva Federal estadounidense busca que la inflación no supere el 2% anual, y estos indicadores le ayudan a decidir si debe seguir endureciendo su política monetaria.
En el frente del petróleo, la noticia es completamente distinta. Los precios cayeron de forma significativa, con el crudo brent tocando su nivel más bajo desde antes de que comenzaran los enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán. El barril bajó a 73,12 dólares, y el crudo estadounidense perforó la barrera de los 70 dólares. Esta caída se debe a que más petróleo está fluyendo nuevamente a través del estrecho de Ormuz, una ruta marina crucial que controla aproximadamente el 20% del crudo que se comercia en el mundo.
Según Chris Wright, secretario de energía de Estados Unidos, alrededor de 20 millones de barriles salieron del estrecho en las últimas 24 horas. Aunque los petroleros requieren escoltas militares para navegar y hay minas que todavía complican el paso, los flujos se están normalizando. Tres buques que transportaban 5 millones de barriles salieron del estrecho el miércoles hacia Asia. Todo esto ocurre porque Estados Unidos e Irán llegaron a un acuerdo provisional que incluye alivios en las sanciones estadounidenses a cambio de inspecciones nucleares y garantías de libre navegación.
El impacto de esta mayor oferta petrolera es inmediato: los precios están bajo presión. Los cargamentos de crudo se venden con descuentos alrededor del mundo, y algo inusual está sucediendo en los mercados de futuros: el petróleo para entregar en el corto plazo ahora cuesta más que el que se entregará después. Esto sucede por primera vez desde el inicio de la guerra y señala que los mercados esperan abundante suministro en las próximas semanas.
Los analistas de ING escribieron que "las señales positivas procedentes del Golfo Pérsico están alimentando el optimismo sobre los flujos de petróleo a través del estrecho de Ormuz", aunque reconocen que los cruces de buques aún están por debajo de los niveles anteriores al conflicto. Para el colombiano promedio, esta caída del petróleo significa que la factura de gasolina podría estabilizarse o incluso bajar en las próximas semanas, algo que no había ocurrido desde hace meses.
Fuente original: La República - Finanzas