El dólar se estanca mientras el mundo espera señales sobre Irán y el precio del petróleo
El dólar abrió en Colombia a $3.692,50, apenas $4 por encima de la TRM oficial. Los mercados están en pausa esperando noticias sobre el conflicto en Oriente Medio, que podría afectar los precios del petróleo, la inflación y las decisiones de los bancos centrales sobre tasas de interés. El crudo ya subió más de 3% en anticipación de posibles disrupciones en el suministro global.
El dólar estadounidense abrió la jornada del jueves en Colombia a $3.692,50, apenas cuatro pesos por encima de la Tasa Representativa del Mercado que se ubicó en $3.688,46. La divisa operó con movimientos mínimos durante la sesión, tocando un piso de $3.691 y un máximo de $3.694, con cuatro transacciones por 1,2 millones de dólares. Este comportamiento tranquilo refleja la incertidumbre global: los operadores esperan claridad sobre el conflicto en Oriente Medio antes de tomar posiciones más agresivas.
Lo que mueve los mercados en realidad es la guerra. Irán manifestó que estaba estudiando una propuesta estadounidense para terminar el conflicto, pero aclaró que no busca negociaciones para acabar la confrontación que se expande en la región. Esa ambigüedad dejó a los inversionistas sin saber qué pasará con los suministros de energía mundial, lo que explica por qué nadie quiere arriesgar dinero en este momento. El dólar se fortalece en tiempos de incertidumbre porque Estados Unidos es productor neto de energía, a diferencia de Europa y Japón que dependen de importaciones.
El verdadero impacto está en el petróleo. El crudo Brent subió 3,4% a $105,73 el barril, y el West Texas Intermediate (WTI) avanzó a $94,36. El temor es real: el conflicto ha paralizado prácticamente los envíos a través del estrecho de Ormuz, por donde pasa aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas. La Agencia Internacional de la Energía lo cataloga como la mayor interrupción de suministro de la historia. A esto se suma que Rusia tiene al menos 40% de su capacidad de exportación paralizada por ataques ucranianos, e Irak reporta caídas en su producción con tanques de almacenamiento en niveles críticos.
Para el bolsillo del colombiano, esto significa dos cosas. Primero, si el petróleo sigue subiendo, hay presión alcista en los precios de gasolina y energía. Segundo, los bancos centrales enfrentan un dilema: subir tasas para frenar la inflación o mantenerlas bajas para impulsar la economía. En Estados Unidos, los mercados estiman solo 40% de probabilidad de que la Reserva Federal suba tasas en diciembre. En Europa la situación es más tensa: esperan múltiples subidas del Banco Central Europeo. Mientras se resuelve qué pasa en Irán, el dólar seguirá en pausa esperando respuestas que definen el rumbo de la inflación global.
Fuente original: La República - Finanzas