El dilema de las pensiones: 80% de jubilados vive con mínimo, pero restricciones amenazan sus ingresos futuros
El sector pensional enfrenta varios cambios que preocupan a los fondos de pensiones: modificaciones en cómo se calculan las rentas vitalicias, restricciones para invertir dinero de los pensionados en el exterior, y una posible transferencia de recursos a Colpensiones. Aunque solo 2 millones de colombianos ganan salario mínimo hoy, 8 de cada 10 jubilados terminarán pensionándose con ese monto. Los expertos advierten que limitar las inversiones internacionales reduce la rentabilidad y aumenta el riesgo para los ahorros de los trabajadores.
Colombia está en medio de una batalla silenciosa sobre cómo proteger el futuro económico de quienes se jubilan. El gobierno ha tomado varias decisiones en los últimos meses que han puesto nerviosos a los administradores de fondos de pensiones, mientras la reforma pensional sigue en discusión en los tribunales.
La más reciente sacudida llegó con un decreto que cambió drásticamente cuánto dinero necesita una persona para poder jubilarse. Imagina que tenías ahorrados 350 millones de pesos y esto era suficiente para retirarte con un salario mínimo. Después del 27 de diciembre, ya no lo fue. Ahora necesitas alrededor de 550 millones para lograr lo mismo. ¿Qué pasó? El gobierno decidió reducir a 60% la compensación que daba a las aseguradoras cuando subía el salario mínimo, trasladando ese costo a los trabajadores que se jubilan.
El problema de fondo es más complejo. Según Andrés Velasco, presidente de Asofondos, aunque solo 2 millones de colombianos ganan actualmente un salario mínimo, cerca de 80% de los pensionados termina viviendo exactamente con ese monto. Esto revela una realidad incómoda: la mayoría de los trabajadores no ahorra lo suficiente durante su vida laboral para jubilarse con una pensión superior. Cuando el salario mínimo sube fuertemente, como ocurrió con un incremento de 23,7%, afecta enormemente a este grupo.
Velasco argumenta que el salario mínimo "debería crecer por encima de la inflación únicamente en línea con la productividad laboral. Incrementos superiores generan distorsiones económicas". Según su perspectiva, usarlo como herramienta de política social termina lastimando a los más vulnerables, especialmente en un país donde más de 50% de los trabajadores es informal y ni siquiera gana un salario mínimo.
Hay otra decisión que mantiene en alerta a los gestores de pensiones: el decreto que limita la inversión del ahorro pensional en el exterior. Los fondos tienen hoy $500 billones administrados, y actualmente invierten 48% en otros países. El gobierno quiere bajar eso a 30% en los próximos cinco años. La razón oficial es que hay problema de ahorro en Colombia, pero Velasco lo ve diferente: "Reducir la diversificación disminuye la rentabilidad esperada, aumenta el riesgo y complica la liquidez". En otras palabras, si los fondos no pueden invertir globalmente para buscar los mejores rendimientos, obtendrán menos dinero para pagar pensiones futuras.
Los números lo sustentan. En los últimos 15 años, los fondos han logrado una rentabilidad real promedio de 8,4% anual con baja volatilidad. Si eso mismo dinero solo se hubiera invertido en Colombia, la rentabilidad habría sido aproximadamente la mitad, pero con el doble de riesgo. Para los trabajadores significa: pensiones más bajas y necesidad de trabajar más años para jubilarse.
El sector ha presentado demandas ante los tribunales por estas decisiones, pero el debate va más allá de decretos individuales. La pregunta fundamental es cómo construir un sistema pensional que sea sostenible mientras protege a los más vulnerables. Eso requiere no solo decisiones técnicas sobre dónde invertir el dinero, sino también un acuerdo político sobre cómo fijamos los salarios mínimos y qué herramientas usamos para ayudar a los más pobres.
Fuente original: La República - Finanzas