El congresista más votado de Bogotá apuesta por IA sin miedo y menos burocracia

Daniel Briceño, quien recibió más de 260.000 votos en las elecciones de 2026, critica el enfoque punitivo del Estado frente a la Inteligencia Artificial y el mundo cripto. Para él, Colombia regula desde el miedo en lugar de impulsar la innovación. También cuestiona la sobrecarga tributaria y la creación de ministerios sin resultados concretos como frenos al desarrollo tecnológico del país.
Daniel Briceño acaba de convertirse en el congresista más votado de Bogotá con más de 260.000 sufragios, y su llegada al Capitolio representa un cambio de aire para quienes ven con preocupación cómo Colombia regula la tecnología. Este abogado de la Universidad Externado no anda con rodeos: cree que el país está haciendo las cosas al revés cuando se trata de Inteligencia Artificial y criptomonedas.
Durante un panel sobre tecnología a mediados de febrero, Briceño explicó su diagnóstico del problema. "Los mensajes del Gobierno y los proyectos de ley sobre Inteligencia Artificial en el Congreso muestran dos enfoques. El primero se concentra en los delitos cometidos mediante esta tecnología, es decir, en un enfoque punitivo. El segundo propone límites al uso de la Inteligencia Artificial y establece principios generales para la intervención del Estado". Lo que molesta al congresista es que ambos enfoques parten del miedo: se ve la IA como una amenaza para los empleos o como una herramienta criminal. Para él, esta visión ignora completamente las oportunidades de eficiencia e innovación que podría traer la tecnología al país. Su propuesta es diferente: reglas claras que incentiven el uso creativo de estas herramientas en lugar de cercar todo.
Briceño también tiene opiniones fuertes sobre algo que muchos políticos defienden: la creación de nuevas estructuras burocráticas. Él cree que es una trampa. Menciona que la simple existencia de ministerios especializados no garantiza progreso. En su lógica, lo que importa son las reglas del juego, no agregar más gente en oficinas. "Nos han hecho creer que la creación de una estructura burocrática va a hacer que el país impuse como tal la ciencia y la tecnología, cosa que es absolutamente falsa", sostuvo.
El congresista identifica otro enemigo silencioso: los impuestos. Considera que la carga tributaria es insostenible para cualquier emprendedor. Además del Impuesto de Industria y Comercio (ICA), que califica de "inmoral", están la renta al 32% y los gravámenes locales que asfixian a las startups desde el primer día. Para Briceño, cualquier reforma que se haga en Bogotá será insuficiente si los municipios siguen cobrando el ICA sin clemencia a las empresas tecnológicas.
Respecto al mundo cripto, Briceño identifica un problema casi de educación política. Dice que la clase política tradicional legisla desde la ignorancia y el prejuicio, viendo los activos digitales solo como instrumentos de ilegalidad. Su postura es más pragmática: estudiar en serio estas tecnologías e integrarlas al sistema financiero de forma segura, sin cerrar las puertas a la descentralización que las criptomonedas prometen.
El mensaje de fondo de Briceño es directo: "Si el país no avanza en una regulación clara —no para prohibir, sino para impulsar la industria—, este ecosistema digital será muy difícil de sostener". Con 260.000 votos a sus espaldas, parece que a muchos bogotanos les resuena esta forma de pensar la tecnología.
Fuente original: Impacto TIC

