El colombiano que define cómo lucen los celulares Motorola que usas

Rubén Castaño, bogotano y vicepresidente de Diseño de Motorola a nivel mundial, es quien decide los colores, texturas y formas de los celulares de la marca. Lleva más de 20 años en la industria, comenzó diseñando electrodomésticos en Philips Italia y desde 2005 revolucionó el mercado de smartphones. Hoy dirige 250 personas distribuidas en China, Brasil y Estados Unidos, trabajando bajo una filosofía simple: el diseño sin emoción no existe.
En Los Ángeles, mientras presentaba la séptima generación de plegables Motorola, Rubén Castaño explicaba algo que parece obvio pero que muchos en la industria olvidan: un celular no puede ser aburrido. "Todos los celulares se parecían y todavía se parecen unos a otros y hoy por hoy el dispositivo móvil es el objeto de tecnología más personal que todos llevan consigo a cualquier lugar y por eso necesita tener más personalidad, más elementos de expresión personal", dice el diseñador colombiano que lidera la visión estética de Motorola globalmente.
La historia de Castaño no comienza en Silicon Valley ni en Shenzhen. Nació en Bogotá, hijo de un paisa de Santuario y una italiana que emigró después de la Segunda Guerra Mundial. Sus viajes a Europa durante la infancia, museos y lugares históricos, lo marcaron sin que se diera cuenta. Su padre quería que fuera odontólogo, pero él eligió Diseño Industrial en la Javeriana. Una práctica en Philips Italia a los 23 años cambió todo: se quedó 10 años diseñando electrodomésticos, aprendiendo a combinar función con estética en espacios reducidos. Esa lección le sería útil después.
En 2005 llegó a Motorola en Chicago justo cuando la marca acababa de lanzar el razr. "Venía de hacer neveras y lavadoras de ropa, y de repente estaba en el mundo del diseño de emoción y tecnología", recuerda. Su primer proyecto fue un celular derivado del razr que pensó más compacto y con proporciones diferentes. Desde ahí no paró. Ha vivido en China dirigiendo equipos, creó el primer grupo de diseño de Motorola en Brasil desde cero, y ahora maneja 250 personas en tres continentes encargadas tanto del diseño físico como digital de los teléfonos.
Lo interesante es que Castaño no actúa solo. Ha tejido alianzas estratégicas con expertos mundiales. Con Pantone tiene un acuerdo exclusivo para los colores, algo que ningún otro fabricante de móviles tiene. También trabaja con Bose en sonido, Corning en pantallas, Dolby en audio y video, y Swarovski en detalles de cristal. "Para eso debemos compartir valores, tenemos que creer en las mismas cosas", explica. Los nuevos razr 70 ultra, por ejemplo, vienen en azul Pantone Orient Blue con textura Alcantara grabada en relieve, o en color Pantone Cocoa con acabado de chapa de madera natural. Decisiones que pasan por muchas manos pero que tienen su sello.
Su consejo para quien siente bloqueos creativos suena práctico: no te quedes pensando. "La forma de salir de eso es seguirse haciendo preguntas. Parte del proceso de diseño es no solo imaginarse las cosas, sino también construirlas, tenerlas en la mano. He aprendido la importancia de la prototipación, agarrar hasta un pedazo de espuma y rápidamente darle una forma, eso desbloquea las ideas inmediatamente". Para él el Bauhaus y diseñadores como Dieter Rams siguen siendo relevantes: funcionalidad balanceada con emoción es el idioma universal del buen diseño.
Usa su Motorola Edge 70 sin carcasa, confiado en sus materiales. Habla de sus celulares con la curiosidad de quien acaba de descubrirlos, aunque lleva más de veinte años en esto. Esa curiosidad eterna probablemente explique por qué los smartphones que salen de su equipo generan emoción incluso antes de encenderlos.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología


