El Campín entra en obra con presupuesto inflado y grama retráctil para compatibilizar fútbol y conciertos
Sencia y la Alcaldía de Bogotá iniciaron el 4 de marzo de 2026 la construcción del nuevo Nemesio Camacho "El Campín" bajo un esquema de alianza público privada. El proyecto, con capacidad para más de 45.000 espectadores, requerirá una inversión superior a los 2,4 billones de pesos, muy por encima de lo presupuestado originalmente, con 700.000 millones ejecutándose este año. El estadio tendrá grama retráctil para permitir que los eventos deportivos y conciertos convivan sin afectar la cancha de juego.
La construcción del nuevo estadio Nemesio Camacho "El Campín" arrancó formalmente el 4 de marzo de 2026, marcando el inicio de uno de los proyectos de infraestructura más grandes que ha emprendido el país en años recientes. La iniciativa surge de una alianza público privada entre Sencia y la Alcaldía de Bogotá, con el objetivo de modernizar la histórica sede del fútbol bogotano en una estructura que pueda albergar a más de 45.000 personas.
Sin embargo, la megaobra ya presenta ajustes significativos en su envoltura financiera. Cuando se planteó inicialmente, el proyecto estaba presupuestado en 2,4 billones de pesos, pero esa cifra quedó rápidamente obsoleta. Mauricio Hoyos, CEO de Sencia, reconoció que "el presupuesto para la construcción del estadio ya está muy por encima de $2,4 billones, debimos ajustarnos a factores de gastos extra como el salario mínimo". Para este 2026 la empresa tiene proyectado ejecutar al menos 700.000 millones de pesos en la obra, lo que da una idea de la magnitud del esfuerzo financiero que demandará completar el proyecto.
Uno de los debates más candentes alrededor del nuevo Campín ha sido cómo conciliar el calendario del fútbol profesional con la demanda de eventos masivos como conciertos. Las autoridades fueron claras en sus prioridades: "La prioridad del estadio es y será el fútbol, así ha sido históricamente", confirmaron Daniel García Cañón, director del Idrd, y Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá.
Para resolver esta tensión, Sencia planea construir una grama retráctil que permita proteger el campo de juego mientras se realizan otros eventos. Según Hoyos, esta solución tecnológica buscará que "fútbol y conciertos tengan la sinergia necesaria". El ejecutivo también proyecta que el nuevo estadio tenga la capacidad de albergar una final de la Copa Libertadores o de la Sudamericana, posicionándolo como una sede de clase mundial para el fútbol continental.
Fuente original: La República - Empresas