El "Arca de Noé" del empalme: qué hay detrás del nombre del proceso de transición

Carlos Alonso Lucio reveló por qué el proceso de empalme de Abelardo De la Espriella se llama "Arca de Noé". El proyecto involucró a más de 1.200 expertos divididos en 22 mesas técnicas durante siete meses para diagnosticar el estado real del país. Lucio explicó que el nombre refleja su esperanza de "salvar al país" y dejar un legado limpio al terminar el gobierno.
El proceso de transición que prepara la llegada de Abelardo De la Espriella a la presidencia tiene un nombre peculiar: "Arca de Noé". Pero detrás de esa denominación hay una historia que Carlos Alonso Lucio, quien dirigió este empalme, explicó en un video en directo. Según Lucio, el nombre refleja su esperanza de que "al final del cuarto año pueda levantarme, mirarme al espejo y tener ojos de tranquilidad; no tener una mancha que enturbie el pensamiento".
El empalme inició con 22 mesas técnicas compuestas por alrededor de 1.300 expertos trabajando sin remuneración económica. Estas mesas se dividen por sectores como Agricultura, Salud, Justicia, DNP, DAPRE y Trabajo, cada una con un líder definido y coordinadores. El objetivo principal es conocer "con rigor, transparencia e independencia sobre el verdadero estado del Estado Colombiano", como lo anunció De la Espriella.
La construcción de este "arca" duró aproximadamente siete meses durante el proceso electoral. Los expertos se encargaron de revisar los datos entregados por el gobierno saliente y contrastar la información, en medio de desacuerdos sobre las cifras actuales: el vicepresidente electo considera que están maquilladas, mientras que el presidente Gustavo Petro defiende su exactitud.
Lucio enfatizó que no fue una labor personal sino colectiva. Se solicitó a los participantes "extrema coherencia, personas que estuvieran dispuestas al trabajo y máxima competencia en estos ámbitos". El 22 de junio entregó un informe con el 75% del empalme completado, detallando cómo se encuentra el país y ofreciendo guías para gobernar durante el próximo cuatrienio.
Para Lucio, uno de los propósitos clave era reducir "al máximo posible" la curva de aprendizaje de los nuevos funcionarios. El documento buscaba evaluar en cada área la mejor forma de acabar con las crisis existentes, utilizando tecnología para incorporar datos recientes y aprendizajes de empalmes realizados en otros países de la región.
Al finalizar, Lucio describió el proceso como "el conocimiento del juicio político" y lo definió como "una obra cívica", argumentando que representa la expresión más clara del sentido cívico de contribuir al país.
Fuente original: La FM - Colombia
