El 79% de colombianos se arrepiente de cómo gasta la prima: los errores que vacían el bolsillo

Un estudio de MejorCDT y Views sobre el comportamiento financiero de más de mil colombianos reveló que la mayoría desperdicia ingresos extraordinarios en gastos cotidianos y compras impulsivas. El 88% usa la prima para cubrir obligaciones diarias en lugar de fortalecer ahorros, y el 76% pierde oportunidades por indecisión. El informe sugiere usar productos como CDT para separar el dinero antes de que se mezcle con gastos regulares.
Cuando llega la prima en Colombia, muchos trabajadores ven una oportunidad para enderezar sus finanzas. Sin embargo, esa esperanza casi nunca se cumple. El Índice de Arrepentimiento Financiero 2026, un análisis de MejorCDT y la firma Views que entrevistó a más de mil personas en distintas ciudades, pincha la ilusión: el 79% de los encuestados se arrepiente de cómo usa sus ingresos extraordinarios como primas, bonos o devoluciones. No se trata solo de gastar, sino de no gastar en lo que importa.
El problema es rutinario y predecible. El 88% termina usando esos recursos para cubrir gastos cotidianos, regalos, antojos o consumos del momento. La prima se convierte en plata de bolsillo que desaparece sin dejar huella. Lo curioso es que más de la mitad de los participantes aseguró tener un plan inicial para usar el dinero, pero eso no significa nada sin disciplina. Entre quienes reportan arrepentimiento, las compras, deudas y necesidades básicas se llevan más del 51% de esos ingresos. Entre los que no se arrepienten, ese porcentaje baja al 31%. La diferencia es clara: el control es lo que marca el juego.
La indecisión emerge como el enemigo silencioso del ahorro. El 67,8% reconoce haber destinado alguna vez parte de la prima al ahorro o la inversión, pero esos planes ceden frente a la tentación y las obligaciones inmediatas. Más preocupante aún: el 54% ni siquiera se siente capaz de alcanzar sus metas económicas. Y cuando hay que decidir rápido sobre dónde invertir, el 76% pierde oportunidades por aplazar la decisión.
El estudio sugiere una solución práctica: separar el dinero antes de que se mezcle con el flujo ordinario de gastos. Los productos financieros de bajo riesgo como los CDT aparecen como alternativa. Estos instrumentos congelan el dinero durante un plazo fijo a cambio de una rentabilidad pactada. En Colombia, según el informe, las tasas rondan actualmente el 13%, mientras que la inflación está cerca del 5,68%. Para quienes quieran proteger parte de sus ingresos extraordinarios, la brecha es tentadora. El desafío no es la intención de ahorrar, que existe, sino convertirla en hábitos que resistan la presión de la vida diaria.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales

