EE. UU. mata a líder del Estado Islámico en bombardeo en noroeste de Siria

Estados Unidos llevó a cabo un ataque aéreo en Siria que acabó con la vida de Ali Husayn al-Ulaywi, un alto dirigente del grupo yihadista Estado Islámico. El ataque forma parte de los esfuerzos estadounidenses por desarticular células terroristas en la región. El grupo ha intensificado sus operaciones en Siria desde febrero, con ataques contra el gobierno local que ahora se alinea con la coalición anti-terrorista liderada por Washington.
El Comando Central de Estados Unidos anunció el miércoles que sus fuerzas llevaron a cabo un bombardeo en el noroeste de Siria que resultó en la muerte de Ali Husayn al-Ulaywi, descrito como un importante líder del grupo yihadista Estado Islámico. El ataque aéreo se ejecutó el viernes anterior y, según indicó el Centcom, responde a "los esfuerzos continuos de Estados Unidos para desarticular y eliminar a los terroristas que buscan atacar a los estadounidenses en el extranjero o en territorio estadounidense".
Este bombardeo ocurre en un momento de creciente actividad del Estado Islámico en Siria. Desde febrero, el grupo ha anunciado una nueva fase de operaciones y ha ejecutado una serie de ataques contra el Gobierno del presidente Ahmed al-Sharaa. El sábado anterior al anuncio, la organización reivindicó un ataque cerca de la ciudad de Manbij, en la provincia de Alepo. La escalada de violencia contrasta con un giro geopolítico importante: el año pasado, el Gobierno sirio decidió unirse a la coalición liderada por Estados Unidos que combate al Estado Islámico.
El contexto de esta operación se remonta a más de una década. En junio de 2014, el Estado Islámico fue proclamado en la ciudad iraquí de Mosul y rápidamente se apoderó de amplios territorios que se extendían entre el norte de Irak y Siria. En su apogeo, durante la guerra civil siria, el grupo controlaba alrededor de una cuarta parte o más del país. Sin embargo, fue expulsado gradualmente por la coalición internacional liderada por Estados Unidos y otros adversarios.
Estados Unidos ha mantenido presencia militar en Siria desde hace más de una década, inicialmente para respaldar a las fuerzas locales de mayoría kurda que combatían al Estado Islámico. La más reciente ofensiva estadounidense se enmarca en la "Operation Hawkeye Strike" (Operación Ojo de Halcón), ordenada por Donald Trump el 19 de diciembre en represalia por la muerte de dos soldados estadounidenses y un intérprete, quienes fueron asesinados una semana antes en un ataque yihadista en la localidad de Palmira.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



