Dormir mal podría ser señal temprana de enfermedades del cerebro, advierten expertos

Científicos vinculan los problemas de sueño con el envejecimiento prematuro del cerebro y el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como el párkinson. Durante el sueño profundo, el cerebro elimina sustancias tóxicas, proceso que falla cuando dormimos mal. La falta de sueño crónica también envejece las células inmunitarias cerebrales, aumentando la inflamación y el riesgo de demencia.
No es normal asumir que los problemas para dormir son solo parte del envejecimiento. Investigadores advierten que las alteraciones en el sueño podrían ser una señal temprana de enfermedades neurodegenerativas graves. El neurocientífico Pablo Barrecheguren lo dejó claro en una entrevista con el diario español La Vanguardia: "Alteraciones en los sueños o en el patrón del sueño pueden ser una señal temprana de enfermedades neurodegenerativas como el párkinson". El experto enfatiza que "no hay que asumir que todo es una consecuencia de la edad. Muchas veces, dormir mal, despertarse varias veces durante la noche o experimentar sueños alterados se interpretan como parte inevitable del envejecimiento".
La ciencia respalda esta preocupación. Un estudio de la Escuela de Medicina de Harvard advierte sobre los efectos perjudiciales de los malos hábitos de sueño en la memoria y las funciones cognitivas. Investigaciones canadienses publicadas en Science Advances demostraron algo fascinante: durante el sueño profundo, el cerebro activa un sistema de "reciclaje de desechos" que elimina sustancias tóxicas que no necesita. Cuando este proceso no ocurre correctamente por falta de sueño, se acumulan compuestos que pueden afectar el rendimiento mental y aumentar el riesgo de demencia.
El Dr. Andrew Lim, autor principal del estudio canadiense y profesor asociado de Neurología en la Universidad de Toronto, observó que las personas con sueño fragmentado o que se despertaban frecuentemente durante la noche mostraban peores resultados en pruebas de funciones cognitivas. Lo más preocupante es que la pérdida crónica de sueño envejece prematuramente las células inmunitarias del cerebro, desencadenando procesos inflamatorios crónicos asociados con diversas enfermedades neurológicas.
Desde otra perspectiva, Daniel Cardinali, médico e investigador emérito del CONICET y profesor emérito de la Universidad de Buenos Aires, subraya que "el sueño es fundamental para el equilibrio del cuerpo entero". El descanso reparador es esencial para mantener la homeostasis, es decir, la capacidad del organismo para mantener su estabilidad interna. Esto significa que cuidar la calidad del sueño no es solo importante para sentirse descansado, sino para proteger la salud del cerebro a largo plazo.
Fuente original: El Tiempo - Salud