Dólar sube en Colombia por tensión con Irán y petróleo se dispara por encima de los 100 dólares
El dólar colombiano abrió al alza con un aumento de 11,66 pesos mientras el petróleo escalaba nuevamente por encima de los 100 dólares el barril. Los conflictos sin resolver entre Irán y Estados Unidos en Oriente Medio mantienen bloqueado el estrecho de Ormuz, una ruta crítica para el comercio energético mundial. El mercado laboral estadounidense muestra estabilidad con un leve aumento en solicitudes de desempleo, pero la incertidumbre económica sigue pesando sobre la confianza de los inversores.
El dólar abrió al alza en el mercado colombiano el jueves, ubicándose en 3.568,88 pesos con un incremento de 11,66 pesos respecto a la jornada anterior. Este movimiento refleja una jornada volátil que comenzó con un mínimo de 3.555 pesos y un máximo de 3.560 pesos, con transacciones iniciales por 2,2 millones de dólares. Detrás de este comportamiento está el complejo panorama geopolítico que afecta los mercados globales.
El drama se juega en el Medio Oriente. Teherán confiscó dos buques en el estrecho de Ormuz el miércoles, una acción que encendió nuevas alarmas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extendiera indefinidamente el alto el fuego sin que haya indicios reales de que las conversaciones de paz avancen. La disputa sigue girando alrededor del alto el fuego, los bloqueos, las cuestiones nucleares y el control del estrecho. El resultado: esa vía navegable estratégica por donde circula alrededor del 20% del suministro petrolero mundial permanece prácticamente cerrada.
Esa incertidumbre está moviendo los precios del petróleo. Los futuros del crudo Brent escalaron a 103,38 dólares el barril, ganando 1,47 dólares o 1,4%, después de haber superado por primera vez en más de dos semanas la barrera de los 100 dólares. El crudo estadounidense de West Texas Intermediate subió también 1,4 a 94,36 dólares. Para entender qué significa esto en el bolsillo: más caro petróleo significa más caro gasolina en la bomba, y eventualmente presión en la inflación de bienes y servicios que dependen del transporte.
Lo curioso es que el mercado laboral estadounidense sigue mostrando relativa estabilidad. Las solicitudes iniciales de prestaciones por desempleo subieron apenas 6.000 la semana pasada, llegando a 214.000 desocupaciones en la semana que cerró el 18 de abril. Analistas esperaban 210.000, así que la cifra fue ligeramente superior a lo proyectado pero sin grandes sorpresas. Esto sugiere que el empleo estadounidense aún resiste, aunque con nubarrones en el horizonte.
Sin embargo, los inversores globales están nerviosos. Como lo expresó Philip Wee, estratega de divisas de DBS, "los mercados se muestran cada vez más reacios a comprometerse con apuestas direccionales tras el repunte de alivio impulsado por la esperanza de una salida impulsada por Trump". La volatilidad ha dejado paso a lo que él llama "una tensa consolidación de espera", es decir, los mercados están en pausa, mirando hacia dónde irán las cosas.
Bjarne Schieldrop, analista de SEB, resume el dilema que enfrentan los operadores: "El mercado podría estar ahora a punto de pasar de pensar que 'el acuerdo es inminente' a que 'esto puede llevar mucho más tiempo'". Si esa esperanza de una reapertura del estrecho a principios de mayo se desvanece, es probable que tanto los precios del crudo como sus derivados suban aún más.
Fuente original: La República - Finanzas