Colombia necesita convertir el ahorro en inversión: el reto ya no es regulatorio sino ejecutar proyectos
La directora de regulación financiera aseguró que los cambios normativos de los últimos cuatro años buscan impulsar la inversión productiva con el ahorro de largo plazo de los colombianos. El desafío principal ya no es crear nuevas reglas, sino ejecutar proyectos y articular mejor entre instituciones. El sistema también avanza en inclusión financiera con nuevas herramientas como pagos inmediatos y modelos de ahorro automático en compras cotidianas.
Durante el Congreso de Asofondos, Larisa Caruso, directora de la Unidad de Regulación Financiera, explicó que los cambios normativos implementados en los últimos cuatro años no responden a decisiones aisladas, sino a una estrategia integral pensada para que el dinero que ahorran los colombianos se destine a inversiones que hagan crecer el país. La funcionaria fue enfática en tranquilizar a los afiliados: "Las pensiones de los colombianos no están en riesgo". Señaló que las prioridades siguen siendo la rentabilidad, el riesgo y la liquidez de sus ahorros.
Uno de los cambios clave fue el nuevo régimen de inversiones, que establece límites graduales para que las administradoras de fondos tengan mayor flexibilidad sin verse obligadas a vender activos de forma abrupta. Caruso dejó claro que esto no representa un cambio radical, sino una transición ordenada que mantiene la autonomía de quienes manejan estos fondos.
Sin embargo, la verdadera batalla ya no está en el papel de las leyes. Según Caruso, "el reto del país es convertir el ahorro de largo plazo en inversión productiva". Esto significa que aunque existan las reglas y los recursos disponibles, hay obstáculos en la práctica: los proyectos no se estructuran bien, su ejecución se atrasa y las instituciones del Gobierno no trabajan coordinadas. El rol estatal deberá ser el de allanar estos caminos, no el de crear más normativas.
En materia de acceso al sistema financiero, la directora destacó avances como los pagos inmediatos, el crowdfunding regulado y las finanzas abiertas. Estas herramientas permiten que más personas se conecten al sistema y tomen decisiones más inteligentes con su dinero. Caruso insistió en que el usuario debe ser el centro de cualquier decisión regulatoria.
Entre las innovaciones que vienen están modelos de ahorro automático en las compras diarias: pequeñas cantidades de dinero que gastamos se irían directamente a pensión sin que tengamos que hacer nada. También habrá plataformas unificadas donde cada persona pueda ver toda su situación financiera en un solo lugar y calcular cuánto dinero tendrá para su jubilación.
De cara al futuro próximo, Caruso señaló que faltan reglamentaciones sobre fondos generacionales, desacumulación (cómo se gastan los ahorros después de jubilarse), gobierno corporativo y exigencias de capital para aseguradoras. Además, advirtió que las administradoras de pensiones deberán competir menos por conseguir nuevos afiliados y más por dar mejores resultados. El verdadero reto estructural, concluyó, sigue siendo el mismo: lograr que más gente acceda al sistema contributivo y que el ahorro nacional se convierta en el motor que impulse el crecimiento económico del país.
Fuente original: La República - Finanzas