Disturbios en Ginebra: siete mil manifestantes contra G7 queman un auto y atacan la ONU

Miles de personas protestaron en Ginebra contra la cumbre del G7 que se celebrará en Francia. Grupos radicales entre los manifestantes incendiaron un vehículo, lanzaron piedras contra edificios de las Naciones Unidas y enfrentaron a la policía, que respondió con gases lacrimógenos. Las autoridades suizas reforzarán la seguridad con miles de militares antes de la llegada de los líderes mundiales el lunes.
Más de siete mil personas tomaron las calles de Ginebra el domingo para protestar contra la cumbre del G7, que se llevará a cabo del 15 al 17 de junio en la localidad francesa de Évian-les-Bains. La manifestación fue convocada por más de 60 organizaciones civiles y la coalición No G7 tras ser rechazada en territorio francés, obligando a buscar autorización en la ciudad suiza ubicada apenas a 45 kilómetros del lugar de la cumbre. Lo que comenzó como una movilización paciente terminó con enfrentamientos cuando grupos de manifestantes con los rostros cubiertos se separaron de la multitud para atacar a la policía con piedras y palos.
Los agentes respondieron con gases lacrimógenos mientras los alborotadores incendiaban un automóvil Tesla y destrozaban vitrinas de bancos. Los edificios de las Naciones Unidas fueron blanco de ataques con piedras e intentos de derribo de puertas cuando los manifestantes encendieron bengalas desafiando a las autoridades. La policía suiza informó sobre la incautación de cuchillos y material pirotécnico durante los enfrentamientos. Este comportamiento de sectores radicales contrasta con los mensajes de protesta de activistas pacíficos, como Pippa Saugy, quien declaró a Reuters que asistía porque "es una reunión de ricos que demuestra cómo los ricos pueden hacerse aún más ricos, mientras que los pobres se quedan atrás".
La portavoz de la coalición organizadora, Françoise Nyffeler, expresó su preocupación por "la política del señor Trump y también la de los demás líderes del G7, porque están peleando y haciendo la guerra por todas partes". La fecha no es casual: apenas un día antes de la marcha, una flotilla de unas veinte embarcaciones apareció en el lago Lemán frente a Évian exhibiendo pancartas contra el G7 y a favor de Palestina.
Las autoridades suizas y francesas tomaron medidas de seguridad sin precedentes. Ginebra cerró 21 de sus 26 cruces fronterizos con Francia para controlar el flujo de personas que llegaban desde distintos países europeos. El G7 de 2003, celebrado también en Évian, dejó un precedente preocupante: tres noches de enfrentamientos, más de 300 detenidos y aproximadamente siete millones de francos suizos en daños. Para evitar repetir esa historia, decenas de comercios en Ginebra protegieron sus vitrinas con tablones de madera, y organizaciones como la Organización Mundial del Comercio reforzaron su seguridad. Las autoridades incluso limitaron la ruta de la manifestación a la orilla derecha del lago sin permitir cruzar el emblemático Puente de Mont Blanc, lo que forzó el paso de manifestantes frente a la sede de la ONU, finalmente atacada.
Con la llegada de los líderes mundiales el lunes, Suiza desplegará cuatro mil militares para apoyar a las fuerzas policiales. Más allá de la frontera, Francia movilizará más de trece mil policías y gendarmes para blindar la zona de la cumbre, además de ochocientos agentes de control fronterizo en comparación con los sesenta habituales. En la cumbre participarán representantes de Francia, Reino Unido, Canadá, Alemania, Italia, Japón, Estados Unidos y la Unión Europea, con invitados como el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien enfatizó que espera que el encuentro concluya "con decisiones concretas" sobre un acuerdo justo para detener la guerra con Rusia.
Fuente original: France 24 - Europa



