Devolución del IVA 2026: el calendario de pagos que sincroniza con otros subsidios

El Departamento de Prosperidad Social comenzó en marzo el primer ciclo de pagos de la Devolución del IVA, uno de los principales programas de alivio económico para familias en pobreza extrema. Los pagos se alinearon con el calendario de Renta Ciudadana para optimizar la distribución de recursos. El plazo para retirar el dinero vence el 5 de abril de 2026, y hay dos ciclos adicionales programados para abril y junio.
El Departamento de Prosperidad Social puso en marcha el primer ciclo de pagos de la Devolución del IVA para 2026, consolidando este programa como uno de los pilares del alivio económico dirigido a las familias más vulnerables del país. La entidad tomó una decisión operativa relevante: unificar los calendarios de este subsidio con los de Renta Ciudadana, lo que permitió mejorar la logística de distribución pero implicó desplazar el inicio de los pagos, que originalmente estaba proyectado para febrero.
Los recursos comenzaron a distribuirse el pasado 20 de marzo de 2026, y los beneficiarios tienen hasta el domingo 5 de abril para hacer efectivo el cobro a través de varios canales: puntos de pago físicos en todo el territorio nacional, consignaciones directas en cuentas bancarias o transferencias a billeteras digitales. Es crucial que los hogares atendidos no pierdan esta ventana, ya que transcurrido ese plazo no podrán reclamar los fondos de este ciclo.
Hacia el futuro cercano, la entidad ha trazado un cronograma para los siguientes desembolsos durante el primer semestre. El segundo ciclo de pagos está previsto para el 30 de abril de 2026, y el tercero para el 24 de junio del mismo año, aunque la entidad advierte que estas fechas pueden ajustarse según necesidades operativas.
En esta primera entrega del año se utilizó el registro de beneficiarios del último corte de 2025, lo que significa que por ahora no ingresaron nuevos hogares al sistema para este ciclo específico. El programa mantiene su focalización en familias monoparentales con niños menores de 6 años, grupos indígenas y hogares con personas en situación de discapacidad que requieren cuidado permanente. El objetivo sigue siendo mitigar el impacto del impuesto al consumo en el presupuesto de quienes tienen menores ingresos.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales