Dell reinventa los centros de datos para la era de los agentes de IA autónomos

Dell Technologies lanzó nuevas herramientas de almacenamiento y automatización diseñadas para gestionar sistemas de IA que actúan de forma autónoma, no solo responden preguntas. La compañía reconoce que la escasez global de chips se prolongará años y señala que las empresas necesitan rediseñar completamente sus procesos, no solo automatizar los existentes. Los expertos de Dell identificaron cinco requisitos clave para que las organizaciones logren implementar esta tecnología de manera efectiva.
Dell Technologies anunció una estrategia integral para transformar los centros de datos corporativos ante la llegada de los agentes de IA agéntica —sistemas que ejecutan tareas por sí solos, sin depender de que un humano les pida cada paso—. El anuncio central fue el PowerStore Elite, una plataforma de almacenamiento que triplica el rendimiento respecto a versiones anteriores y condensa hasta 5,8 petabytes de datos en un chasis muy compacto. Esta densidad es posible gracias a una compresión de datos de 6:1, que la empresa dice es la más eficiente del mercado. El sistema también incluye Cyber Detect, una herramienta de seguridad que usa aprendizaje automático para detectar malware con una precisión de 99,99 por ciento y ayuda a recuperarse rápidamente de ataques de ransomware.
Michael Dell, el fundador, fue directo al diagnosticar el problema inmediato que enfrenta la industria: la escasez de chips está fuera de control. "Nunca he visto un ciclo como este", afirmó al compararlo con ocho crisis previas de memoria que ha vivido el sector. Mientras que historicamente esos problemas se solucionaban en tres trimestres, los analistas predicen que este déficit durará doce trimestres o más. La razón es que los modelos de IA modernos consumen enormes cantidades de memoria para procesar tokens (las unidades básicas de información que entienden estos sistemas). Para responder, Dell está haciendo acuerdos multianual con clientes grandes que garantizan acceso estable a componentes. Jeff Clarke, del equipo operativo de la firma, explicó que "necesitamos que los clientes planifiquen de forma colaborativa con nosotros".
Lo interesante es que Dell también presentó herramientas para gestionar toda la infraestructura —computadores, almacenamiento, redes— mediante agentes de IA que responden en lenguaje natural. Arthur Lewis, presidente de soluciones de infraestructura, señaló que estos sistemas requieren que los datos estén completamente conectados y visibles en tiempo real: "No más datos oscuros, no más datos fríos. Nuestros sistemas están más conectados que nunca". Dell también expandió su oferta de nube privada con soporte para las últimas versiones de VMware y Microsoft, prometiendo ahorros de hasta 65 por ciento comparados con infraestructura tradicional.
Pero lo más valioso del evento fue cuando Clarke detalló cinco requisitos que, según Dell, separará a las empresas que prosperen con IA de las que se queden atrás. Primero, construir una infraestructura completa sin fragmentarla. Clarke insistió en que el almacenamiento es crítico en esta era porque cada acción de un agente debe quedar registrada, y deben mantenerse copias para revertir errores cuando falle algo. Segundo, implementar enrutamiento inteligente de tokens: decidir si cada tarea se procesa en el computador local, el centro de datos o la nube, según costo y capacidad. Tercero —y aquí viene lo crucial— rediseñar los flujos de trabajo completamente, no solo automatizar los existentes. Clarke fue claro: "Si simplemente pones agentes sobre tu proceso existente, obtendrás algo que quedará muy por debajo de lo esperado". Las organizaciones deben preguntarse qué trabajo puede eliminarse, cuál puede delegar a un agente y cuál debe seguir siendo humano.
El cuarto requisito es adoptar la IA agéntica como paradigma operativo real. La diferencia clave, explicó Clarke, es que la IA ya no solo aconseja: ejecuta. "Las compañías que han entendido que la IA ahora hace cosas, se están distanciando de quienes todavía intentan descubrir cómo usar la IA Generativa". El quinto es gestionar la economía del token: cada consulta a un modelo de IA tiene un costo computacional, así que las empresas necesitan saber cuánto cuesta generar tokens y si los están aprovechando bien. Dell citó proyecciones de mercado que ubican la demanda global de infraestructura de IA entre 3 y 4 billones de dólares para 2030, una cifra que subraya por qué las decisiones que tomen ahora las empresas definirán su futuro competitivo.
Fuente original: Impacto TIC

