De WhatsApp a agentes autónomos: cómo Zapia reinventó su negocio tras ser expulsada de Meta

Zapia, una startup de inteligencia artificial fundada en Uruguay, dependía al 90 por ciento de WhatsApp cuando Meta les notificó que debían salir de la plataforma en enero. Esto los obligó a transformarse completamente y crear Zapia Max, un agente de IA capaz de ejecutar tareas autónomas en internet, no solo responder preguntas. El objetivo ahora es escalar en América Latina y ayudar a millones de personas a ahorrar tiempo y dinero.
El 15 de octubre fue el día en que Juan Pablo Pereira, CEO de Zapia, recibió un regalo de cumpleaños que nadie pedía: un mensaje de Meta anunciando que su startup tendría hasta el 15 de enero para dejar de funcionar en WhatsApp. Fue un golpe brutal. "En ese momento, más del 90 por ciento de nuestros usuarios estaban en WhatsApp. Teníamos una app, pero no le prestábamos mucha atención", explica Pereira. Lo que parecía el fin de la empresa terminó siendo su punto de quiebre más productivo. "Entonces salimos a reinventarnos", cuenta.
Zapia nació en 2023 con una idea simple pero poderosa: llevar un asistente de IA al lugar donde ocurre la mayor parte de la vida digital en América Latina, es decir, WhatsApp. Fundada por Pereira junto con Martín Alcalá Rubí y Nicolás Loeff, la startup prometía resolver dos problemas regionales clave: la falta de tiempo y dinero. Con apenas una presentación en PowerPoint lograron algo raro: convencer a inversores estadounidenses de aportar cinco millones de dólares. Antes del conflicto con Meta, Zapia ya era un fenómeno con más de seis millones de usuarios utilizando la herramienta para transcribir audios, buscar información y resolver dudas del día a día, todo gratuitamente. Pero esa dependencia de una plataforma ajena se convirtió en su talón de Aquiles.
Los meses siguientes fueron duros. El equipo pasó por sesiones intensas de replanteamiento donde se hacían preguntas incómodas: ¿el negocio seguía siendo viable sin WhatsApp? ¿Cómo convencer a millones de usuarios de abandonar la app de mensajería para usar una plataforma propia? Muchos prototipos, muchos intentos fallidos, pero finalmente encontraron el camino: Zapia Max, un agente de inteligencia artificial que funciona muy diferente a un chatbot tradicional.
Mientras un chatbot solo responde preguntas, un agente puede ejecutar acciones concretas en la web: llenar formularios, gestionar trámites, buscar información en tiempo real. Zapia Max utiliza modelos avanzados de OpenAI, Anthropic y Google, pero su verdadera potencia es su capacidad autónoma. "Es casi como tener un asistente personal, pero antes solo los grandes ejecutivos de las grandes empresas podían tenerlo. Y con Zapia Max, todo el mundo puede tenerlo", explica Pereira. La herramienta puede controlar tu ecosistema de Google, acceder a un navegador virtual y anticipar necesidades. El mismo Pereira cuenta un caso personal: cuando tuvo que viajar a Egipto hace poco y estalló el conflicto con Irán, recibió un mensaje de Zapia advirtiéndole sobre la situación y ofreciéndose a gestionar el reembolso de sus pasajes sin que él pidiera nada.
Este cambio representa un salto conceptual importante. Zapia pasó de ser un asistente que respondía mensajes de texto a convertirse en un agente capaz de tomar decisiones y actuar de forma autónoma en internet. En América Latina, donde hay millones de personas que necesitan optimizar su tiempo y recursos, esta transformación abre posibilidades que antes parecían lejanas.
El sueño de la compañía es ambicioso: ayudar a más de cincuenta millones de personas cada mes a ahorrar tiempo, dinero y vivir mejor. Después de casi perder todo por depender de una plataforma externa, Zapia descubrió que la verdadera fortaleza no estaba en ser un complemento de WhatsApp, sino en convertirse en una herramienta imprescindible en sí misma. La crisis fue el motor de la transformación.
Fuente original: Impacto TIC

