De La Espriella gana credencial tras escrutinio que terminó favoreciendo su campaña

Este miércoles el Consejo Nacional Electoral entregó oficialmente la credencial presidencial a Abelardo De La Espriella para el periodo 2026-2030, después de tres días de intenso escrutinio solicitado por el Pacto Histórico y el presidente Gustavo Petro. Los números finales mostraron un giro irónico: mientras Cepeda perdió 400 votos durante el proceso, De La Espriella ganó 624, ampliando su ventaja inicial. El margen sigue siendo ajustado, pero ahora con una diferencia de alrededor de 250 mil votos a favor del candidato costeño.
El Consejo Nacional Electoral hizo oficial lo que ya se sabía desde la jornada electoral: Abelardo De La Espriella será el próximo presidente de Colombia. En la tarde de este miércoles, la máxima autoridad electoral entregó la credencial al abogado costeño y su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, para el periodo 2026-2030. El acto llegó después de tres días de una batalla mediática y jurídica que mantuvieron en vilo al país.
El proceso de escrutinio fue intenso y participativo. El Pacto Histórico y el presidente Gustavo Petro solicitaron la revisión de los votos argumentando que había irregularidades en el preconteo y que sus cifras debían ser mayores. Más de 9 mil personas, entre funcionarios judiciales, abogados y personal electoral, participaron en la verificación voto a voto. Al final, la victoria de De La Espriella se ratificó.
Pero lo que llamó la atención fue el detalle de los números finales. Según los documentos oficiales, el escrutinio que fue solicitado por la campaña de Iván Cepeda terminó siendo contraproducente. Mientras Cepeda perdió 400 votos durante el proceso, pasando de su conteo inicial a 12.708.312 votos, De La Espriella ganó 624 votos, llegando a 12.960.166. Lo que debería haber sido una maniobra para cerrar la brecha terminó ampliándola.
El margen entre los dos candidatos sigue siendo estrecho: alrededor de 250 mil votos separan al nuevo presidente electo de su rival. Pero ahora esa distancia es más amplia que antes del escrutinio que el mismo Pacto Histórico pidió. Un giro irónico en una contienda electoral que dejó claro que los números no siempre hablan a favor de quien pide su revisión.
Fuente original: Seguimiento
