De la Espriella anuncia empalme anticorrupción y advierte sobre crisis económica heredada

El presidente electo Abelardo de la Espriella presentó este lunes un diagnóstico grave de la economía que recibe: inflación en 5,8%, deuda pública récord de 763,6 billones de pesos y crisis energética latente. Anunció un plan anticorrupción liderado por el vicepresidente electo José Manuel Restrepo, con auditoría forense a la gestión anterior y recorrerá las regiones antes de posesionarse el 7 de agosto para recuperar la relación con gobernadores y alcaldes.
Con un tono directo y sin edulcoramientos, Abelardo de la Espriella compareció este lunes 29 de junio para pintar el panorama de la Colombia que heredará. El mensaje fue claro: llega a gobernar un país herido. "La situación, queridos compatriotas, es grave. Y no lo vamos a ocultar, José Manuel y yo", expresó el mandatario electo, refiriéndose a las cifras que ha conocido durante el proceso de transición.
Los números que preocupan son los de siempre: una inflación que se mantiene en 5,8%, muy por encima de lo que el Banco de la República considera saludable, mientras las tasas de interés aún rondan el 11,25%, lo que encarece cualquier crédito para familias y negocios. Pero lo que más alarma es la deuda pública. De la Espriella reveló que los títulos de deuda del Gobierno alcanzaron 763,6 billones de pesos, un aumento cercano a 41 billones frente al cierre del año anterior.
En el frente anticorrupción, De la Espriella anunció que José Manuel Restrepo, quien será vicepresidente, encabezará una comisión de empalme especial respaldada por más de 400 especialistas. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aportará 60 millones de dólares no reembolsables para financiar este proceso. También se realizará una auditoría forense que revisará fondo y forma la gestión saliente. El presidente electo no fue tímido en sus denuncias: habló de "contratos a dedo" repartidos indiscriminadamente, nombramientos diplomáticos irregulares y ha ordenado presentar denuncias ante autoridades colombianas y el Departamento de Justicia de Estados Unidos por presuntas conexiones entre funcionarios y grupos criminales.
Pero De la Espriella también quiso advertir que su gobierno llegará con miras diferentes. Anunció que recorrerá personalmente cada departamento para reunirse con gobernadores y alcaldes, con el objetivo de desatar proyectos regionales que permanecen estancados. "Voy a gobernar con las regiones y para las regiones, no desde Bogotá", aseguró. Esta es una señal clara de que busca romper con la centralización y reconstruir la relación entre el Gobierno Nacional y los territorios.
En cuanto a la economía, aunque el diagnóstico es sombrío, De la Espriella destacó que los mercados financieros han reaccionado con confianza a su elección. El peso colombiano se ha fortalecido de manera significativa, algo que, según él, refleja la recuperación de la confianza institucional después de lo que llamó "cuatro años de oscuridad e incertidumbre".
Otro asunto que mantiene en vilo al equipo de transición es la crisis energética. Los especialistas detectaron el riesgo de posibles racionamientos, por lo que el próximo gobierno trabajará con generadores y sector financiero para garantizar el cumplimiento de obligaciones del sistema y evitar cortes en el servicio.
Finalmente, De la Espriella cerró su intervención con palabras de solidaridad hacia Venezuela tras los terremotos que afectaron ese país, mencionando que su esposa, Ana Lucía Pineda, lidera una campaña humanitaria para apoyar a los damnificados. Aseguró que mantendrá contacto semanal con los ciudadanos para informar del avance de la transición.
Fuente original: La FM - Colombia



