Corte abre acceso al subsidio familiar para cuidadores: ahora pueden ganar hasta cuatro salarios mínimos

La Corte Constitucional eliminó una restricción que limitaba a los cuidadores a ganar máximo dos salarios mínimos para recibir subsidio familiar. Ahora tienen las mismas condiciones que otros dependientes: hasta cuatro salarios mínimos. La decisión reconoce que la mayoría de cuidadores son mujeres y busca reducir desigualdades estructurales en un trabajo de alta participación femenina.
Cuidadores de personas con discapacidad ganaron una batalla en la Corte Constitucional. El tribunal declaró inválida una norma que les imponía condiciones mucho más restrictivas que al resto de dependientes económicos para acceder al subsidio familiar en dinero. En la práctica, esto significa que estos cuidadores ahora pueden recibir el beneficio cuando el trabajador afiliado tenga ingresos de hasta cuatro salarios mínimos, en lugar de los dos que antes permitía la ley.
Para entender qué significa esto en el bolsillo: el subsidio familiar es una ayuda económica que el sistema de seguridad social paga a trabajadores que tienen personas a cargo. Hasta ahora, si eras una pareja o cónyuge dedicado a cuidar a alguien con discapacidad, la ley solo te permitía recibir ese beneficio si la persona que trabajaba ganaba máximo dos salarios mínimos. Pero si ese dependiente era un hijo, padre u hermano del trabajador, el límite de ingresos podía llegar a cuatro salarios mínimos. La Corte consideró que esto era injusto: un cuidador no debería ser tratado peor que otros dependientes económicos.
El fallo reconoce una realidad que cualquiera nota en su barrio o familia: la mayoría de las personas que cuidan a otros son mujeres. Por eso la Corte también subrayó que imponer restricciones adicionales a los cuidadores perpetúa desigualdades de género. La sentencia advierte que estas tareas deben realizarse en condiciones de dignidad y que las mujeres que las realizan merecen protección genuina, no limitaciones ocultas tras criterios económicos.
El tribunal aclaró que aunque la norma anterior buscaba proteger a familias de bajos ingresos, ese objetivo no justificaba el trato desigual. El subsidio familiar no está diseñado solo para los más pobres, sino que incluye a hogares con ingresos medianos. Por eso excluir a los cuidadores de ese acceso a ingresos medianos resultaba incoherente con toda la lógica del sistema.
Con esta decisión, la Corte corrige una diferencia que existía desde la Ley 2225 de 2022, cuando se introdujo esa restricción específica para cuidadores. Ahora el sistema vuelve a lo que estaba en la Ley 789 de 2002: un trato igualitario. Los cuidadores de personas con discapacidad que no tengan ingresos propios podrán acceder al subsidio familiar bajo las mismas condiciones que cualquier otro dependiente, siempre que el trabajador afiliado cumpla los requisitos generales de ingreso.
Fuente original: Portafolio - Economía