Contraloría detecta irregularidades en contratos de Juliana Guerrero con la UIS
La Contraloría General de Santander encontró problemas administrativos, disciplinarios y fiscales en dos contratos que la UIS celebró con Juliana Guerrero en 2023 y 2024. Los hallazgos incluyen debilidades en la planeación, supervisión deficiente y un reparo fiscal por dos millones de pesos. El ente de control identificó que el proceso de selección no cumplió con criterios objetivos claros desde la etapa inicial.
La Contraloría General de Santander cerró la investigación sobre los contratos que la Universidad Industrial de Santander celebró con Juliana Guerrero y encontró una serie de irregularidades que van desde lo administrativo hasta lo fiscal. El hallazgo llegó después de que el medio independiente Metropolitano denunciara posibles problemas en dos acuerdos suscritos durante 2023 y 2024.
Los contratos estaban vinculados a un convenio entre la UIS y el Ministerio del Interior destinado a fortalecer el Sistema Nacional de Convivencia para la Vida, un programa nacional enfocado en mejorar la convivencia ciudadana y prevenir conflictos en el país. Guerrero fue contratada para apoyar este componente, aunque según la Contraloría el proceso de selección presentó deficiencias desde el principio.
El ente de control fue claro en sus críticas: al revisar el estudio de conveniencia y oportunidad que justificaba la contratación, encontró que "el mismo no definió de manera clara y precisa el perfil exigido para el contratista, particularmente en cuanto a los requisitos de formación, experiencia y competencias específicas". Además, agregó que aunque el documento aseguraba que la persona contratada tenía los conocimientos necesarios, "dicha conclusión se encuentra debidamente sustentada en criterios objetivos previamente establecidos".
En total, la auditoría identificó cinco hallazgos administrativos, dos de naturaleza disciplinaria y uno con repercusiones fiscales por valor de dos millones de pesos. Las debilidades detectadas se relacionan con problemas en la planeación contractual, supervisión insuficiente de las obligaciones y documentación incompleta o deficiente sobre cómo se ejecutaron los recursos.
La Contraloría remitió sus conclusiones a las instancias correspondientes para que se adopten planes de mejoramiento dentro de la universidad. Las observaciones están dirigidas directamente a quienes estuvieron a cargo de la supervisión de estos contratos y a las dependencias que controlaban el convenio interadministrativo en la institución educativa.
Fuente original: KienyKe - Portada