Contraloría alerta sobre disparada de la deuda pública al cierre del gobierno Petro
La Contraloría General de la República advierte que Colombia enfrenta presiones fiscales graves en el cierre de la administración Petro. El Estado ya ha comprometido el 76 por ciento de su cupo de endeudamiento en solo seis meses de 2026, y solo ha recaudado 252 de los 555 billones presupuestados. La entidad teme que estas condiciones comprometan la sostenibilidad de las finanzas públicas en los próximos años.
La Contraloría General de la República encendió las alarmas sobre el manejo de la deuda pública en el país. El organismo advierte que el mayor costo del endeudamiento, sumado a las necesidades urgentes de financiación del Estado, puede afectar seriamente la sostenibilidad del presupuesto nacional en los próximos años. La advertencia llega justo cuando el gobierno Petro termina su período y el próximo gobierno recibirá unas finanzas públicas más comprometidas que nunca.
Según Jenny Lindo, contralora delegada para la Economía y las Finanzas del Estado, en una entrevista con Blu Radio, el panorama es preocupante. Explicó que el presupuesto para 2026 se fijó en 555 billones de pesos, pero solo se han recaudado 252 billones. Esto significa que aún falta recaudar el 54,5 por ciento del dinero necesario para garantizar el funcionamiento del Estado durante todo el año.
Lo que más alarma a la Contraloría es que en mayo de este año la entidad encontró que el país solo contaba con 16 billones de pesos disponibles, una cifra que quedó corta. Según Lindo, se necesitan entre 25 y 30 billones mensuales para que el Estado funcione con normalidad.
El punto más crítico es la velocidad con la que Colombia está endeudándose. Durante los primeros seis meses de 2026, el Estado comprometió el 76 por ciento de su cupo de endeudamiento, que equivale a 64 billones de pesos. Esta cifra es notablemente mayor a la del mismo período de 2025, cuando el compromiso fue de 47 billones de pesos, lo que muestra una aceleración alarmante.
Para la Contraloría, este aumento en las necesidades de financiación deja muy poco margen de maniobra al Estado. El próximo gobierno recibirá un país con mayores restricciones presupuestales para invertir en infraestructura, mantener el funcionamiento básico o cumplir con sus obligaciones de pago.
Fuente original: KienyKe - Portada
