Hidroituango revive la idea de la "hora Gaviria" para evitar apagones durante El Niño
La empresa Hidroituango le propuso al Gobierno entrante adelantar una hora el reloj entre agosto y noviembre como medida temporal para reducir el consumo de energía y prevenir apagones. La iniciativa buscaría aprovechar más luz natural en las tardes, bajando la demanda en las horas de mayor consumo. Además de este cambio horario, la empresa plantea crear mesas de coordinación y promover hábitos de ahorro energético que podrían disminuir el consumo entre un 5% y un 7%.
Hace poco más de tres décadas que Colombia dejó de usar la llamada "hora Gaviria", esa medida que se aplicó durante el apagón de 1992 para ahorrar electricidad. Ahora, con el fenómeno de El Niño en el horizonte y las hidroeléctricas operando al límite, la idea volvió a la mesa de conversación. Y quien la revivió fue nada menos que Hidroituango, que la presentó al equipo del presidente electo Abelardo de la Espriella a través de su gerente, Alejandro Arbeláez.
La propuesta es directa: adelantar una hora el reloj oficial del país entre agosto y noviembre. El objetivo es aprovechar más tiempo de luz natural en las tardes, reduciendo así la demanda de electricidad justo en el periodo más crítico, entre las 6:00 p.m. y las 9:00 p.m., cuando los colombianos tienen mayor consumo de energía. Según los cálculos de Hidroituango, esta medida permitiría disminuir cerca del 2% del consumo nacional de energía. Puede sonar poco, pero en momentos de crisis energética, cada porcentaje cuenta.
El problema es real. Arbeláez explicó que el sistema eléctrico colombiano depende principalmente de las hidroeléctricas, mientras que muchas plantas termoeléctricas permanecen fuera de servicio. Eso significa que cuando los embalses bajan por la escasez de lluvia, la capacidad de generación se reduce significativamente. Por eso, la empresa también propuso aumentar la generación térmica para preservar los niveles de agua antes de que El Niño llegue en toda su intensidad.
Pero la "hora Gaviria" no es la única carta en la manga. Hidroituango planteó crear una "mesa antiapagón" donde participen el Gobierno, empresas generadoras y transmisoras de energía, reguladores y otros actores del sector para coordinar medidas preventivas de forma conjunta. Arbeláez también apuntó que promover hábitos de ahorro energético en hogares, empresas y entidades públicas podría reducir la demanda entre un 5% y un 7%. Si se suman todas estas acciones, argumentó, sería posible evitar restricciones en el suministro eléctrico durante los meses más críticos.
Lo cierto es que la propuesta no es descabellada. Colombia ya vivió la experiencia en 1992 durante el racionamiento energético, y aunque pasaron décadas desde entonces, el cambio de horario sigue siendo una herramienta disponible para tiempos de crisis. La pregunta ahora es si el nuevo Gobierno verá en esto una solución viable o preferirá otras estrategias para enfrentar lo que se anuncia como un fenómeno de El Niño desafiante para el sector energético del país.
Fuente original: Minuto30


